Salud

Cápsulas de café en el contenedor amarillo y otros errores comunes a la hora de reciclar

Cápsulas de café en el contenedor amarillo y otros errores comunes a la hora de reciclar

El proceso de reciclaje es relativamente sencillo, pero hay una serie de ideas equivocadas que están muy presentes en el imaginario colectivo que pueden dificultarlo. Además, otros residuos menos comunes también pueden dar lugar a errores o problemas. Estos son los más típicos.

Plásticos en el contenedor amarillo

Si bien en el contenedor amarillo se pueden depositar envases de plástico, esto no se hace extensivo a otros residuos de este material.

Así, juguetes -que, en cualquier caso, se pueden donar-, papel plastificado (como el que se utiliza en las carnicerías), tupperwares, termos, cajas de CD o DVD (o, incluso, de cintas VHS o casetes, si viajamos unas décadas más atrás) o macetas no irían en el contenedor amarillo, según explican en Ecoembes.

Cápsulas de café en el contenedor amarillo

Las cápsulas de café, ya sean de aluminio o de plástico, no se reciclan en el contenedor amarillo. No obstante, sí se pueden reciclar: generalmente los fabricantes tienen puntos de recogida a los que se pueden llevar.

Los tetrabriks no son cartón

Aunque los briks estén hechos en parte de cartón, también tienen plástico y aluminio, por lo que se deben depositar en el contenedor amarillo.

Lavar los envases (o no vaciarlos)

Es mentira que sea necesario lavar los envases (de hecho, produce un gasto innecesario de agua), pero sí es importante que no contengan producto en su interior. Por lo tanto, si ya se encuentra en mal estado o sencillamente no se ha terminado, es necesario deshacerse del contenido (que, si es un alimento, generalmente irá con la basura orgánica) antes de reciclarlo.

No reciclar la electrónica

Los productos eléctricos, entre los que también se encuentran teléfonos y ordenadores, deben reciclarse en los espacios habilitados en los puntos limpios. Además de los componentes plásticos tienen materiales pesados que pueden tener un impacto medioambiental. Asimismo, las baterías pueden llegar a hincharse y explotar pasado un tiempo -aunque no es común-, por lo que es mejor no olvidar estos dispositivos durante años en un cajón.

Tirar el aceite por el desagüe

El aceite que se ha utilizado para cocinar debe almacenarse y reciclarse en el punto limpio, donde hay contenedores habilitados para ello. Estos únicamente almacenan el aceite, así que después habrá que llevarse de nuevo el envase o reciclarlo en el propio punto, si es posible.

Contenedores como puntos de recogida

Los contenedores de reciclaje no se deben utilizar como puntos limpios móviles. Tampoco se deben dejar cartones, papeles o vidrios alrededor de estos cuando estén llenos, ya que los operarios no los pueden recoger y, en cualquier caso, no es higiénico.

Reciclar las latas-cenicero

Los envases de plástico, vidrio o aluminio que tienen residuos como colillas, servilletas o restos de comida en su interior no se pueden reciclar. En la medida de lo posible, hay que evitar esta práctica.

Mezclar las servilletas sucias con el papel

Deshechos como servilletas de cocina, papeles sucios o pañuelos de papel deben depositarse en el contenedor orgánico (aunque no en el de restos). Las cajas de cartón de alimentos como pizza se deben reciclar como papeles salvo que estén manchadas de grasa, pues entonces dificultarían el proceso de reciclaje. Si es el caso, irán con la materia orgánica. Los pañales, por su parte, se depositan en el contenedor de restos.

Confundir vidrio con cristal

El contenedor verde es únicamente para vidrio, no para cristales. Así, puede recibir las botellas y envases que así lo indiquen, pero no otros elementos de cristal como espejos, cuadros, ceniceros, vasos, bombillas o vajillas. Todos ellos se tienen que depositar en un punto limpio o centro de recogida.