Opinión

Berlín sufre las consecuencias de intervenir el alquiler

Berlín sufre las consecuencias de intervenir el alquiler

Las políticas intervencionistas suelen provocar los efectos contrarios a los que, mejor o peor intencionadamente, se pretenden. Desde la legalidad y el respeto al libre mercado, los sucesivos gobiernos centrales y autonómicos han ido implementado políticas diversas para garantizar el derecho a la vivienda, pero hasta ahora nadie se había atrevido a llegar a la expropiación, como el Govern socialista de Baleares, o a propuestas tan marcadamente populistas como la que defiende el vicepresidente de

l Gobierno,
Pablo Iglesias
, que pasaría por intervenir el mercado del alquiler.

Como en tantas otras ocasiones, el líder de Podemos actúa guiado por su sectarismo ideológico, sin tener en cuenta experiencias similares que se han llevado a cabo en países de nuestro entorno. Un año después de que la ciudad de Berlín -gobernada por un tripartito de socialdemócratas, ecologistas y la izquierda neocomunista- impusiera un tope a los precios de los alquileres,
las consecuencias han sido catastróficas
. Contrariamente a lo ocurrido en ciudades como Hamburgo, Múnich o Düsseldorf,
la capital alemana ha visto cómo se reducía hasta en un 60% la oferta de las viviendas
en alquiler, convirtiendo en una auténtica odisea encontrar una vivienda para alquilar en Berlín. Además, las obras de reforma y de mantenimiento de las viviendas han caído significativamente, ya que
a los propietarios no le son rentables tales inversiones
.

A pocos han extrañado estos negativos efectos provocados por la intervención del mercado, pero sus promotores no pretenden rectificar e incluso ya han apuntado a una nuevo política de expropiaciones. Empeñarse en el error -incluso si es en cabeza ajena-
es cosa de necios
. Por eso no se entiende que el PSOE lidere políticas como la de Armengol en Baleares y no descarte tajantemente las que vienen de Podemos.