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Todos contra Macron en las elecciones regionales

Todos contra Macron en las elecciones regionales

Seis años después, el partido presidencial, La República En Marcha, no ha podido conseguir una implantación significativa

La campaña de las elecciones regionales del 13 al 20 de junio próximo se ha transformado en una guerra de todos contra Emmanuel Macron y su partido La República En Marcha (LREM), víctimas de su minúscula implantación y las tensiones no solo sanitarias de una pandemia convertida en arma política arrojadiza y envenenada.

Los gobiernos poco autónomos de las 17 regiones francesas tienen poderes muy modestos, sometidos al centralismo del Estado, los departamentos y los prefectos, los representantes del gobierno en las administraciones locales y regionales.

Tras las regionales del 2015, las derechas controlan 8 de los 17 gobiernos locales, las izquierdas socialistas controlan 5, los centristas controlan 2, y los autonomistas de Córcega y la Martinica controlan otros 2. LREM, el partido del presidente Macron, nació dos años después: de ahí su implantación regional modestísima, poco más que simbólica.

Implantación modesta

Seis años después, el partido presidencial no ha podido conseguir una implantación significativa, cuando las derechas e izquierdas socialistas esperan revalidar su control del poder local, haciendo campaña contra Macron, su gobierno y partido.

El poder político regional solo tiene en Francia una importancia relativa, incomparable con los poderes regionales en la España de las autonomías. Sin embargo, los líderes regionales aspiran a crecerse y utilizar la región como «catapulta» de influencia nacional.

En París, Anne Hidalgo, la alcaldesa, solo tiene poder municipal. Pero utiliza la campaña para guerrear a toda hora contra Macron.

En la región Isla de Francia, Valérie Pécrésse, la presidenta, aspira a conquistar el posible liderazgo de la candidatura conservadora contra Macron: y todas las armas son buenas para atizar fuegos anti macronianos.

En la región Altos de Francia (AdF), el presidente conservador, Xavier Bertrand, también es candidato a la candidatura conservadora a la elección presidencial.

En la región PACA (Provenza, Alpes, Costa Azul), el presidente conservador, Renaud Muselier, aspira a influir en la posible elección del hombre o la mujer que deberá sustituir a Nicolas Sarkozy en la larga marcha de las próximas elecciones presidenciales.

Recomposición conservadora

El resultado electoral en esas tres regiones, Isla de Francia, AdF y PACA influirá en la recomposición del conservadurismo francés.

A la izquierda socialista, varias mujeres aspiran a conquistar una influencia nacional, a través del regional. Es el caso de las socialistas Marie-Guite Dufay, presidenta de la región de Borgoña, y de Carole Delga, presidenta de la región de Occitania. El socialismo francés está hundido en una crisis histórica, y las cinco regiones controladas por el PS son un 'laboratorio' de imprevisible futuro.

En Córcega y la Martinica, los partidos y gobiernos autonomistas utilizan la campaña regional para batallar a tumba abierta contra el gobierno central de Emmanuel Macron.

La extrema derecha de Marine Le Pen, presidenta de Agrupación Nacional (AN), no gobierna en ninguna región francesa. Pero tiene una presencia significativa e importante en la Costa Azul y Provenza, en particular. Los hombres de Le Pen aprovechan la campaña para enarbolar la bandera de su presidenta.

¿Qué puede salir de esa guerra regional de todos contra Macron..?

El poder central seguirá intacto. Macron podrá seguir gobernando, con mayoría absoluta parlamentaria. Pero … la campaña y resultados tendrá un costo relativamente alto, con posible ventaja regional para la derecha y la extrema derecha, en detrimento de Macron y las izquierdas. Veremos.

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