Vida

Versace pide disculpas a China por «independizar» a Hong Kong

Versace pide disculpas a China por «independizar» a Hong Kong

La casa italiana daba por sentada la independencia de la antigua colonia británica en las inscripciones de unas camisetas

No es la primera vez que una marca de moda italiana se encuentra en una incómoda situación con uno de los mercados emergentes más potentes del mundo. Tras la «crisis» de Dolce & Gabbana motivada por un anuncio que disgustó a la población china, es ahora Versace la marca que molesta al gigante asiático dando por sentada la independencia de Hong Kong, uno de los temas geopolíticos más espinosos del momento.

China será el mayor mercado potencial para la moda global al menos en los próximos 10 años, pero esto no parece ser óbice para que algunas marcas se atrevan a tocar las -llamémosle- narices del país de Mao. En 2018, y tras una importante inversión en aperturas en China, la polémica sobre Dolce & Gabbana se desataba a causa de un anuncio de la marca en el que una modelo china comía con gran dificultad y con palillos los cannoli sicilianos, una especie de canelones rellenos y rígidos, algo aparentemente carente de importancia que molestó en Asia. Dolce & Gabbana se vio obligado entonces a cancelar un desfile en Shanghai, si bien las salidas de tono de Domenico y Stefano siempre acaban bien. De hecho, incluso se han permitido lanzar colecciones de camisetas en las que se leía «Boicot a Dolce & Gabbana», que han vendido a más de 150 euros la unidad.

Enmendar un error

Ahora ha sido Versace, actualmente propiedad del grupo Michael Kors, la marca acusada de poner en cuestión la soberanía china sobre Hong Kong, anunciándolos como países independientes en unas camisetas que lucían un listado de ciudades junto a sus respectivos países de pertenencia. Donatella Versace, hermanísima de Gianni, imagen de la casa y eterna directora creativa, ha pedido excusas públicamente tras el revuelo causado. La empresa ha retirado las camiseta de la venta. Las palabras de Donatella en su comunicado en Instagram incluían lamentar «este desafortunado error cometido» explicando que la intención de Versace en ningún caso había sido la de «faltar el respeto a la soberanía nacional de China». Troppo tardi, cara. Los chinos no son tan olvidadizos como los occidentales.

Como consecuencia de este lapsus, la actriz y cantante china Yang Mi, todo un ídolo en su país y hasta hace días imagen de la marca localmente, ha anunciado el cese de su relación contractual con Versace. Lo mismo han hecho Liu Wen, embajadora de Coach en China y su homólogo en Givenchy, el cantante Jackson Yee, ídolo juvenil.

Lo más probable es que la metedura de pata diplomática que implican estas camisetas ya retiradas de la venta sea un hecho involuntario que para colmo acabe causando incluso que se subasten a alto precio. Qué duda cabe que un poco de polémica levanta pólvora y hace correr ríos de tinta en los cinco continentes, consiguiendo devolver a la actualidad a marcas que no están en su mejor momento.

Dolce & Gabbana, Gucci o Benetton han sabido salir de otros atolladeros en el pasado, consiguiendo rentabilizar sus excesos y meteduras de pata en algunas campañas publicitarias. El escándalo vende y vuelve la vista hacia el pecador. Ellos lo saben bien. Y es que nadie mejor que los italianos para tirar la piedra, esconder la mano sin complejos, emitir un breve mea culpa y seguir resultando simpáticos. Al menos por el momento.