Vida

Suicidios, enfermedades mentales y drogas: la infancia de Ben Affleck

Suicidios, enfermedades mentales y drogas: la infancia de Ben Affleck

El actor se sincera en una entrevista sobre su divorcio, su niñez y sus problemas con el alcohol

Cuando tienes problemas con las drogas o el alcohol, muchas veces no te das cuenta del daño que estás haciendo a otras personas y más aún, a ti mismo. Ben Affleck (47 años) es un claro ejemplo. El actor se refugió en la bebida cuando los problemas llegaron a su vida, como así confiesa en una entrevista reciente con The New York Times.

«Estás tratando de sentirte mejor comiendo o bebiendo, teniendo sexo, jugando o comprando o lo que sea, pero eso termina empeorando tu vida. Luego haces más para que esa molestia desaparezca, entonces comienza el verdadero dolor, se convierte en un círculo vicioso que no puedes romper, eso es al menos lo que me pasó a mí», se sincera Affleck.

Al final su problema con el alcohol terminó afectando todavía más a un matrimonio que ya hacía aguas: «Bebía con relativa normalidad durante muchos años. Lo que pasó es que empecé a beber más y más conforme mi matrimonio con Jennifer Garner se fue rompiendo. Esto fue en torno a 2015 y 2016. Mi alcoholismo, por supuesto, creó más problemas matrimoniales». Al final no pudo evitar que el divorcio se formalizase en 2018 después de 13 años juntos y tres hijos en común: Violet (14), Seraphina (11) y Samuel (7). Sin duda, su separación es lo que más le entristece en su vida, como así ha asegurado en la entrevista: «De lo que más me arrepiento en mi vida es de este divorcio. La vergüenza es realmente tóxica. No hay nada positivo que obtener de la vergüenza. Es solo una sensación tóxica y horrible de baja autoestima y autodesprecio».

Con el tiempo ha sabido ver que no le conviene obsesionarse con el pasado. «No es particularmente saludable para mí obsesionarme con los fracasos, las recaídas, y golpearme. Ciertamente he cometido errores, ciertamente he hecho cosas de las que me arrepiento, pero tienes que levantarte, aprender de ello, aprender un poco más, intentar avanzar. Me costó mucho tiempo, admitirme a mí mismo que soy alcohólico», reconoce.

Ha estado tres veces en rehabilitación (2001, 2017 y 2018). En la última ocasión tuvo una pequeña recaída que salió publicado en todos los medios de comunicación por el estado en el que se encontraba: «La recaída es vergonzosa, obviamente. Desearía que no sucediera, realmente desearía que mis hijos no lo vieran en internet. Jen y yo hicimos todo lo posible para abordarlo y ser honestos».

Infancia difícil

Affleck ha mamado desde niño en su casa el problema con el alcohol de su padre. Hasta que él tuvo 19 años no se rehabilitó. «Hay mucho alcoholismo y enfermedades mentales en mi familia. El legado de eso es poderoso y a veces difícil de olvidar». Su hermano Casey también tiene problemas con la bebida; su abuela paterna se suicidó en un motel con 46 años; su tía también y otra era adicta a la heroína. No fueron un gran ejemplo para él.