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Reestructuración y despidos, primeras consecuencias del huracán «Megxit»

Reestructuración y despidos, primeras consecuencias del huracán «Megxit»

Lo más probable es que Meghan, Harry y el pequeño Archie, de tan solo ocho meses, establezcan su residencia en Toronto

Cuando se cumple poco más de una semana desde que los Duques de Sussex anunciaran su «retirada» como miembros de primer nivel de la Familia Real británica, las consecuencias del bautizado como «Megxit» ya están siendo palpables. Así, tal y como recoge el diario «The Daily Mail», en Frogmore Cottage, la residencia de Meghan Markle y el Príncipe Harry en Reino Unido, están produciéndose los primeros movimientos.

El nieto de la Reina Isabel II y la exactriz manifestaron sus deseos de establecerse en un nuevo lugar, por lo que a partir de ahora su residencia se encontrará a caballo entre el Reino Unido y Canadá - decisión aprobada ya por la monarca-, por lo que no es de extrañar que gran parte los trabajadores de su residencia británica serán prescindibles en un futuro próximo. Fuentes cercanas al matrimonio aseguran al medio citado que parte del personal ha sido movido a otros puestos dentro de la Casa Real, pero también se han producido ya los primeros despidos. Algunos cocineros y sirvientes han sido informados de que sus servicios no serán requeridos a partir de ahora.

Frogmore Cottage

La que se ha establecido como «residencia oficial» de los Sussex a pesar de su partida -tal y como anuncian en su página web- está en el punto de mira de las cámaras y los medios. Cada movimiento es analizado al máximo y estos cambios son la muestra indiscutible de que a pesar de lo reciente de su anuncio, la marcha de Meghan y Harry no tiene vuelta atrás.

Lo más probable es que Meghan, Harry y el pequeño Archie, de tan solo ocho meses, establezcan su residencia en Toronto, ciudad con la que la exactriz guarda unos lazos muy estrechos, ya que es allí donde residió unos ocho años, coincidiendo con el rodaje de la serie «Suits». Su mudanza ha sido tan aplaudida como criticada en el país norteamericano. Y es que, mientras Justin Trudeau, primer ministro canadiense, está haciendo todo lo posible por facilitar su entrada en el país, hay quien está en contra de acoger entre sus fronteras a miembros de la realeza. Sin ir más lejos, uno de los medios más importantes del país, «The Globe and Mail», así se lo a hecho saber en un escrito publicado esta semana: Canadá «da la bienvenida a personas de todas las religiones, nacionalidades y razas, pero si usted es un miembro de alto rango de una familia real, este país no puede convertirse en su hogar»