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Rebelión contra la Casa Real de Luxemburgo: acusan a la Gran Duquesa María Teresa de «dictadora»

Rebelión contra la Casa Real de Luxemburgo: acusan a la Gran Duquesa María Teresa de «dictadora»

El primer ministro, Xavier Bettel, y el exdirector de la Inspección General de Finanzas, Jeannot Waringo, han detallado un informe que podría incluso «conducir a la abdicación del Gran Duque»

Las casas reales europeas no pasan por su mejor momento. Todo comenzó con el escándalo de la Familia Real británica y la renuncia del Príncipe Harry de Inglaterra y su mujer Meghan Markle de sus funciones como Altezas Reales. Días más tarde, Federico y Mary de Dinamarca se situaron en el ojo de la polémica después de unas inocentes declaraciones del Heredero al Trono sobre una propiedad cuya compra está siendo criticada en el Parlamento.

Ahora, los que tendrán que dar explicaciones son los Grandes Duques Enrique y María Teresa de Luxemburgo. Esta semana, el primer ministro, Xavier Bettel, y el exdirector de la Inspección General de Finanzas, Jeannot Waringo, han detallado un informe que podría hacer temblar la Corona e incluso, tal y como afirman algunos medios del país, podría incluso «conducir a la abdicación del Gran Duque».

Un adelanto del informe, que se publicará en los próximos días, detalla que numerosos miembros del personal del matrimonio han abandonado voluntariamente sus puestos de trabajo debido a las exigencias de la Gran Duquesa -desde 2015 más de una treintena de empleados han renunciado a su puesto-. Además de los exorbitados gastos que sus caprichos suponen para la Casa Real. El matrimonio recibe once millones de euros al año, de los cuales ocho cubren el personal de Palacio. «El personal que se va recibe una gran compensación para que permanezca en silencio. Se estipula claramente que las partes se comprometen a no menospreciarse ante terceros», asegura el diario «Lëtzebuerger Land». El mismo que describe a la Gran Duquesa como una «dictadora». «María Teresa hace lo que quiere. sostiene firmemente las riendas en la mano, determina los negocios y el ritmo en la corte y trata a sus empleados como siervos», asegura el periodista Pol Schock.

Boda polémica

Anuncio del compromiso entre Enrique y María Teresa - AP

Hasta entonces todos los soberanos había contraído matrimonio con Príncipes de sangre real. En cambio el Príncipe Enrique decidió casarse con una compañera de la Universidad a la que conoció mientras estudiaba su carrera en Suiza. María Teresa Mestre Batista era una cubana exiliada tras la revolución castrista, cuya familia de origen español se trasladó durante un tiempo a su casa solariega de Hoz de Anero, provincia de Santander, antes de asentarse en Suiza. El anuncio del compromiso matrimonial de ambos, en el año 1980, produjo cierta polémica, pues pese a que las leyes dinásticas no ponían objeción a un posible matrimonio desigual, algunos miembros de la Familia Gran Ducal, lo creían un error. De hecho la abuela del novio, la Gran Duquesa Carlota, viuda del Príncipe Félix de Borbón-Parma, manifestó su desacuerdo. En 2000 Enrique y María Teresa se convirtieron en Grandes Duques por abdicación del hasta entonces soberano, Juan, casado con la Princesa Josefina Carlota de Bélgica.