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Nueva joyería sostenible: del mar al escaparate

Nueva joyería sostenible: del mar al escaparate

La tendencia actual lleva conchas y piedras marinas a las colecciones de moda

El anuncio de que &Other Stories, la filial premium del grupo H&M, lanza una colección de joyería sostenible es una confirmación de la más importante tendencia en la joyería actual. Se trata de recuperar del mar piezas sin valor aparente y convertirlas en collares, pendientes, anillos y amuletos. Pero esta nueva moda tiene su origen hace más de 25.000 años.

A principios del siglo XX, Bronisław Malinowski, (1884, Cracovia, Polonia- 1942, New Haven, U.S.A.), fundador de la Antropología Social, se aisló en Papúa Nueva Guinea y las cercanas islas Trobriand, en la lejana Oceanía, para estudiar los comportamientos de civilizaciones que nada habían cambiado en los últimos siglos. Los nativos, que hasta los años 70 practicaban rituales de canibalismo, seguían tradiciones milenarias por las que las tribus visitaban a otras por mar, llevando siempre a sus «vecinos» los más sorprendentes hallazgos marinos: una gran perla, un pedazo de coral o alguna concha visualmente imponente, que hacían las delicias del jefe tribal visitado.

En pleno siglo XXI, volvemos a valorar los objetos que el mar nos regala y que tantos años habían quedado recluidos a colecciones infantiles en un tarro de cristal. En la era de la sostenibilidad, la joyería ha decidido no quedarse atrás. Lo que empezó hace un par de años como una vuelta a la artesanía de pulseras hechas con conchas, se ha convertido en parte de la estrategia de grandes multinacionales.

Y es que a través de la historia, el ser humano siempre ha mostrado interés por expresar su individualidad, sus gustos y estilo personal. Incluso hace 100.000 años, cuando se estima que el ser humano comenzó a usar prendas de vestir, ya se creaban joyas a partir de cualquier material que hubiese disponible, ya fuesen plumas de aves, piedras, huesos, madera o conchas marinas. Aunque los primeros vestigios de joyas tal y como actualmente las conocemos datan de hace unos 25.000 años, que no está mal, las conchas marinas han tenido otros usos decorativos. A menudo se utilizaron también como cajitas para joyas, como espejo, brazaletes o monederos. En la época del Art Nouveau, las conchas marinas, el marfil o el coral se retomaron como materiales «preciosos» y joyeros como René Lalique abrazaron estos elementos creando delicadas piezas con ellos.

&Other Stories lanzará el próximo 21 de mayo una colección de joyas ideadas por Mia Larsson, artista conocida por dar una segunda vida a los materiales marinos, que ha retomado las conchas de ostra poniéndolas en valor. Los pendientes tendrán un precio de 59 euros, el anillo de 129 y el collar de 99 euros. Y otras marcas hacen lo propio a su manera. Aurélie Bidermann ha añadido a sus colecciones una serie de collares, pulseras y pendientes hechas con conchas pintadas en colores. Eliou ha ideado collares con conchas, cuentas y perlas. Isabel Marant ha puesto a la venta una colección de joyas a base de conchas marinas de tamaño mini. Y Dinosaur Designs ha recreado pendientes en forma de coral.