Vida

La mujer de Michael Robinson, tras su muerte: «Vivió su enfermedad como quiso»

La mujer de Michael Robinson, tras su muerte: «Vivió su enfermedad como quiso»

Junto a su mujer Christine y sus dos hijos Liam y Aimée, el exfutbolista formó una familia de lo más unida que hoy llora su muerte y que fue el motivo por el que no se rindió durante la dura lucha contra su enfermedad

A finales del pasado mes de abril, Michael Robinson fallecía a los 61 años a consecuencia del cáncer que le fue diagnosticado en 2018 y contra el que ha estado batallando hasta sus últimos días. Su familia siempre fue su mayor apoyo, pero sobre todo durante sus últimos años.

Junto a su mujer, Christine Anne Robinson, y sus dos hijos, Liam (1986) y Aimée (1992), formó una familia de lo más unida que hoy llora su muerte y que fue el motivo por el que no se rindió durante la dura lucha contra su enfermedad: «Preferiría no tener que librar esta batalla, pero lamentablemente estoy en esta lucha y tengo claro que la voy a ganar», contó hace unos meses en una entrevista para el programa «La Ventana» de la Cadena Ser».

Siempre han llevado la discreción por bandera. Christine, a quien conoció en el colegio, fue el gran amor de su vida. Sin embargo, se reencontraron cuando él estaba en la cúspide de su carrera. «Yo vivía entonces en Brighton y me recuerdo ya enamorado. Me resultaba elegantísima, se sonrojaba con cada elogio, regañaba las salidas de tono, era una auténtica lady. No había conocido a nadie como ella», confesó en su libro «Es lo que hay... Mis treinta años en España». Estuvieron casados cerca de cuatro décadas y, aunque se prodigaba poco, su esposa le acompañó en más de una ocasión a los eventos a los que el exfutbolista estaba invitado, aunque siempre manteniendo un perfil bajo.

Ahora Christine ha decidido salir de la sombra y hablar sobre su marido, casi un mes después de su fallecimiento. «Estoy orgullosa de él porque ha dejado huella y doy las gracias a todos por el apoyo», ha dicho a través de una videoconferencia concedida a «Espejo Público». «Me siento muy orgullosa de él, ha dejado huella», le ha confesado a Susanna Griso. «Michael ha vivido su enfermedad como él ha querido. Siempre ha dicho que si se moría mañana, había tenido una vida plena y feliz. Ha hecho todo lo que quería hacer; eso consuela», asegurando que su despedida fue «muy triste, pero muy bonito», y ha dedicado unas palabras de agradecimiento a todas aquellas personas que le han mostrado su apoyo tras su pérdida. «Ha sido tremendo. Gracias a todo el público por la avalancha de amor que hemos recibido hacia Michael».