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La moda del bronceado

La moda del bronceado

De China a Coco Channel y de Jodie Foster al Siglo XXI

Antiguamente el bronceado era un signo de pobreza. Lo adquirían las personas más expuestas al sol por su trabajo: agricultores, pastores y trabajadores de la construcción. En China, Japón, Corea y los países de su entorno sigue siendo poco apreciado y la cosmética asiática privilegia la protección total, los tratamientos despigmentantes y el polvo de arroz como maquillaje. La palidez implica distinción.

En los años 20, Coco Chanel puso de moda el bronceado al tostarse al sol en el yate del Duque de Westminster. Tres lustros más tarde, las vacaciones pagadas de los trabajadores franceses comenzaron una fiebre por visitar el mar. Este hecho impulsó la venta de bronceadores.

Con los años, estar moreno se convirtió en un signo de salud y belleza. En los Estados Unidos, durante los años 60, las grandes marcas de cremas y cosméticos triunfaban prometiendo la activación del bronceado, en ocasiones usando aceite de coco puro. Son famosos los anuncios de televisión y vallas publicitarias de Coppertone, que contaron con una jovencísima Jodie Foster de 3 años de edad para inspirar a una niña seguida por un perrito en la playa.

Un exceso de bronceado puede revelar daños en la piel que se pagan caro y es recomendable usar la protección solar adecuada. Pero no podemos evitar recordar que la vitamina D y el sol son buenos para los huesos y el humor. Y además -según nuestros parámetros occidentales- el bronceado sigue pareciéndonos favorecedor. Un buen sombrero y la protección solar son los mejores aliados del verano.