Vida

La lenta recuperación de Janet Jackson

La lenta recuperación de Janet Jackson

La hermana pequeña de Michael Jackson sufrió una profunda crisis tras la muerte de su padre y las acusaciones de abusos sexuales a niños del cantante

La vida de Joe Jackson, patriarca de la familia Jackson, gerente de música y padre de 11 hijos, se apagó a los 89 años en la madrugada del 28 de junio del año pasado, después de luchar desde hacía años contra un cáncer de páncreas.

La carrera profesional como productor musical de Joe Jackson comenzó cuando descubrió el talento de sus hijos. Fue Michael quien despidió a su padre como gerente en 1983.

A los años se descubrieron los abusos con los que trababa a sus hijos. Tal y como confesó su hija La Toya en su libro de memorias, donde explicó que su padre les aterrorizaba pegándoles o apuntando con sus armas contra ellos. De sobra es conocido el trauma con el que creció Michael Jackson y que arrastró hasta su muerte en 2009. La relación extraviada con su padre resultó en su exclusión del testamento, que jamás se embolsó nada.

La Toya juntoa su padre - AFP

Joe nunca mostró un ápice arrepentimiento sobre el duro trato infligido a sus hijos. En una entrevista con Oprah en 2010 declaró: « No lamento los golpes, gracias a ellos estuvieron fuera de la cárcel». En 2014, Joe habló abiertamente sobre la relación con su familia en una carta dirigida a su hija Janet. «Cuando sufrí cuatro ataques el año pasado y estaba recuperándome en el hospital, solo dos personas de mi familia viajaron hasta el hospital. Mi nieta Brandi (la hija de Jackie) y mi bebé, Janet», escribió Joe. «Se sentó junto a mí mientras estaba en la cama, pasó tiempo conmigo. Significó mucho para mí».

Ahora, a pocos días de que se cumpla el primer aniversario de Joe, ha sido la propia Janet la que ha concedido una entrevista a la publicación británica «The Sunday Times Magazine», donde confiesa que se encuentra «un gran momento personal», gracias a su hijo Eissa, fruto de su matrimonio con el multimillonario Wissam al Mana, de quien se separó a mediados de 2017. «Mis amigos me llaman superwoman. Dios sabe que no lo soy. Pero creo que lo que ellos ven es la energía que me inspira Eissa».

Michael Jackson junto a su padre - Reuters

La cantante ha frenado su ritmo de trabajo para dedicar el mayor tiempo posible a su hijo: «He ralentizado mi ritmo. Ahora no ensayo tantos horas como antes para estar con mi hijo. Mis días de antes se han reducido a la mitad para poder pasar más tiempo con él». Un tiempo del que ella no disfrutó: «No pude hacer las cosas divertidas que hacen otros niños. Yo habría querido ser gimnasta, pero nunca pude porque estaba ocupada trabajando. Pero al menos tenía a mis hermanos y hermanas. Ellos eran mis mejores amigos», añadiendo que «Todos pasamos por cosas. Así que puedes coger el dolor y los traumas y convertirlos en algo positivo o en algo negativo. Puedes comenzar con las drogas y la bebida y ser algo aterrador... Yo traté de hacer algo positivo con eso».