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La imagen de la Princesa Grace sigue siendo rentable en Mónaco

La imagen de la Princesa Grace sigue siendo rentable en Mónaco

En el aniversario de su nacimiento, Alberto de Mónaco ha inaugurado varias exposiciones que recuerdan a su madre

«La gracia de la princesa Grace sigue iluminando nuestras vidas, Mónaco y la Costa Azul», dijo emocionado Alberto de Mónaco durante la presentación de los primeros acontecimientos que celebrarán el XC aniversario del nacimiento de Grace Kelly (1929 - 1982). Homenajes que tendrán lugar en Mónaco, París, Normandía y Nueva York hasta el próximo otoño, y que el príncipe Alberto ha concebido como una nueva muestra de amor filial y como celebración a la figura matriarcal que fraguó la imagen de glamour en el Principado con la elegancia de un hada madrina y la maestría de una estrella cinematográfica.

Mónaco salía muy lentamente de la gran crisis que siguió a la Segunda Guerra Mundial, cuando Rainiero de Mónaco conoció a la gran estrella que ya era Kelly, inmortalizada por John Ford y Alfred Hitchcock. Un noviazgo rápido y un matrimonio radiante transformaron la imagen de Mónaco a un ritmo vertiginoso.

La gran exposición que recuerda a la princesa Grace, en Mónaco, cuenta con relativa precisión esa historia. Las fotos de Kelly, acompañada de Cary Grant, Clark Gable o James Stewart, en legendarias películas de Ford o Hitchcock, todavía eran más legendarias que las fotos de un noviazgo sin glamour particular en la Costa Azul del Festival de Cannes. El gran aldabonazo visual fue la celebración, en Nueva York, en el Waldorf-Astoria, del gran baile del compromiso de boda. Entones Grace Kelly se transformó en Grace de Mónaco, antes incluso de contraer matrimonio.

Christian Dior vistió a la futura princesa por vez primera. Así comenzó una larga y profunda amistad, que tuvo algunos flecos de colaboración íntima y comercial. El museo Christian Dior de Granville, en Normandía, expone estos días una fastuosa colección de trajes de la princesa. El mito, la leyenda y el glamour de Grace de Mónaco son homenajeados con la exposición en Mónaco, donde han intervenido medio centenar de artistas, convocados para presentar «retratos» personales de Grace Kelly.

Las idas y venidas sentimentales del príncipe Alberto y sus hermanas, Carolina y Estefanía, han tenido un interés sulfuroso, desde hace veinte o treinta años. Pero es la figura de su madre la que mantiene viva la leyenda del Principado. Y la que sigue haciéndolo rentable.