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La cuenta pendiente de Cristiano Ronaldo en Madeira

La cuenta pendiente de Cristiano Ronaldo en Madeira

Mientras celebraba su 35 cumpleaños en Turín, un juez de Funchal recibía una demanda por vender camisetas de la Juve en el Museo CR7

En su Madeira natal, le aguarda a Cristiano Ronaldo un asunto judicial que puede ser su nueva pesadilla después del mal trago que pasó cuando una mujer estadounidense le acusó de supuesta violación. Aquel entuerto en Las Vegas se zanjó previo desembolso de una cantidad superior a los 300.000 euros, pero ahora se le abre un frente totalmente distinto a causa de la demanda recibida en el Tribunal de Funchal, con fecha del pasado 31 de enero.

Resulta que el Museo CR7, ubicado en la Marina de la capital de la isla portuguesa, ha estado vendiendo camisetas de su ilustre inquilino con la Juventus sin la debida autorización y así lo ha hecho constar la empresa italiana Pegaso di Valenti Rocco, especializada en transacciones online. Esta sociedad posee los derechos en exclusiva para colocar en el mercado este tipo de productos del histórico club de Turín y ahora no ha dudado en recurrir a la instancia judicial, por lo que se abre un proceso.

El museo, levantado en la plaza del mismo nombre al lado de la estatua gigante de cuerpo entero del exdelantero del Real Madrid y del hotel Pestana CR7, buscaba incrementar las ventas en su tienda, pero tal vez la jugada pueda salirle mal por un problema de gestión comercial errónea.

Ronaldo nombró a su único hermano varón, Hugo Aveiro, director del recinto, de modo que ahora sería oficialmente él quien debería responder. De momento, la carta rogatoria ya está en poder del Tribunal Comarcal de Madeira, según apuntan diversos medios locales. De momento, el resto del clan Aveiro no se ha pronunciado al respecto, aunque todos residen en Funchal: tanto la madre, Dolores, como las dos hermanas de la estrella mundial, Katia y Elma.

Casa Fiore

Mientras tanto, cada vez restringe más sus visitas a la isla el propio Cristiano, volcado en su nueva vida en Italia, donde se ha asentado su relación con Georgina Rodríguez. La joven aragonesa fue la organizadora de la cena del 35 cumpleaños del delantero acontecida esta misma semana en el restaurante Casa Fiore de Turín… sin rastro de Dolores, Katia, Elma o Hugo. Es un gesto más que se interpreta en Portugal como un síntoma de la frialdad existente entre Georgina y los Aveiro.

Instagram

En cualquier caso, parece fuera de toda duda que la noche en el rincón gastronómico de la ciudad transalpina fue una gran velada, coronada por el regalo que dejó al goleador boquiabierto: un espectacular Mercedes todoterreno de color negro. Eso sí, se trató de una cena, no de una fiesta hasta altas horas de la madrugada, como realizó su colega Neymar para celebrar en París que el mismo 5 de febrero él cumplía 28 años.

Alrededor de los comensales presentes en Casa Fiore, incluidos Miguel Paixao, así como Ivana Rodríguez y su pareja Carlos García, se formó enseguida una gran expectación mediática y el Canal 11 de la televisión italiana le hizo unas preguntas a Ronaldo ante las cámaras. Fue así cómo sus fans de Turín y de todo el país escucharon el entrañable recuerdo que compartió con ellos, pues confesó que de pequeño pensaba que un lejano día sería pescador en Madeira. Fue antes de que su humilde andadura en el club Andorinha, del norte de Funchal, marcara otros derroteros en su trayectoria vital.