Vida

La boda de Jean-Paul Guerlain con una mujer 20 años menor, en manos de un análisis médico

La boda de Jean-Paul Guerlain con una mujer 20 años menor, en manos de un análisis médico

El único hijo del heredero de la «maison» se opone a este enlace por considerar que su progenitor ha sido presionado por su novia y que no está en plenas facultades

A sus 83 años, el mayor deseo de Jean-Paul Guerlain es darse el sí quiero con su pareja, Christina Kragh Michelsen, De 62. Sin embargo, el estado de demencia del perfumista y los 20 años de diferencia que le separan de la franco-danesa, han puesto en pie de guerra a la familia. Stéphane, el único hijo del heredero de la «maison» -que desde 1994 pertenece al conglomerado LVMH- se opone a este enlace por considerar que su progenitor ha sido presionado por su novia y que no está en plenas facultades.

Así pues, desde 2018 su hijo es su tutor legal y, según su propio abogado, tiene pruebas de que el padre ha dicho de forma repetida a los empleados de su casa y al juez de tutela que no quiere casarse. Tal y como ha podido saber la agencia EFE, la defensa del experfumista, en cambio, alega que aunque este es incapaz de gestionar su patrimonio, es «inadmisible» inmiscuirse en su vida sentimental, porque hace años que está con esa mujer y no estaba senil cuando la conoció.

La pareja comenzó a salir en el año 2000, pero no fue hasta 2012 cuando ella se mudó a su propiedad de Mesnuls, en la región parisina. «Pero tiene su apartamento particular. Cada uno vive en el suyo. No hay vida marital», cuenta a EFE el abogado del hijo, Pascal Koerfer, para quien «para defender el derecho al amor primero tiene que haberlo, aunque la verdadera cuestión es si Jean-Paul Guerlain está en capacidad» de discernir.

Stéphane, con el objetivo de preservar el patrimonio familiar y negando el amor de su padre hacia su prometida, ha llevado el caso a los tribunales, donde este martes se ha decidido que sea un médico quien acredite si el antiguo perfumista es plenamente consciente de su decisión. El diario Le Monde indicó la semana pasada que, aunque recuerda su pasado, ha perdido la memoria a corto plazo. Habla todavía en francos, no en euros, y según ese periódico no reconoce ni si quiera a su abogado.

Este es el tercer intento de boda de la pareja - RRSS

El resultado del examen médico determinará la evolución del caso, pues ambas partes están dispuestas a llevar ante el Supremo el rechazo a esa boda o, según el abogado de Jean-Paul, su derecho al amor.

Padre e hijo

Aunque esta última polémica tiene un tinte personal, los respectivos abogados aseguran que la relación entre padre e hijo es buena. «Stéphane no defiende sus propios intereses, sino los de su padre», afirma su abogado, mientras que el de Jean-Paul sostiene que este último «ama a su hijo, su único hijo», aunque en opinión del letrado la Justicia cometió un error al nombrarlo tutor.

Los novios dicen tener la intención de firmar un contrato de separación de bienes, pero la legislación francesa, según el representante del hijo, concedería pese a todo derechos a la futura viuda. Este es su tercer intento de boda, tras las tentativas fallidas de 2007 y 2015, que según el entorno del patriarca siempre han sido vetadas por Stéphane.

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