Vida

Jorge Javier: «Está bien hacer planes, pero sabiendo que a lo mejor no se cumplen»

Jorge Javier: «Está bien hacer planes, pero sabiendo que a lo mejor no se cumplen»

Se ha repuesto de un ictus en un tiempo récord a base de disciplina y renuncias: sobre todo, los kilos

Jorge Javier Vázquez (48 años) está exultante física y anímicamente. Con 15 kilos de menos -los 5 últimos gracias a la dieta PnKDefine de Pronokal-, plenamente recuperado del ictus que padeció el pasado mes de marzo y con un proyecto ilusionante de teatro, solo le interesa disfrutar del presente.

Tras ese fuerte revés de salud, que le llegó en la mejor etapa de su vida, dice que solo quiere vivir el momento, y no plantearse cosas a largo plazo. «Está bien hacer planes, pero sabiendo que a lo mejor no se cumplen», cuenta en esta entrevista a ABC. «Por fortuna me pilló en plena forma, delgado y sano, y es lo que me ayudo a recuperarme tan rápido. Hay que apostar por la salud. Cuidarme ya no es para mi una renuncia, ni una obligación, lo he adoptado como hábito de vida y no me cuesta», reconoce.

Pero no siempre fue así. Su lucha con la balanza ha sido permanente. No quiere confesar cuanto llegó a pesar -«eso, como la edad, no se pregunta. Solo sé que una noche, hace tiempo, me di cuenta de que pesaba mucho, muchísimo»- ni en cuánto se ha quedado -«ya uso la talla de Zara Kids», bromea-. Se ha sometido a todo tipo de regímenes y tratamientos, y adelgazó 10 kilos en un año. «Pero me faltaban 5 que no conseguía rebajar», cuenta. «Y gracias a Carlota Corredera, que me habló de PnKDefine, lo consiguí». Se trata de un tratamiento médico cetónico, que dura solamente 5 semanas, con el que consigues perder 5 kilos sin perder tono. «Es la primera vez que me conservo tanto tiempo así, y la única dieta que me ha dejado en mi puesto de salida», asegura.

Al tratarse de una alimentación proteinada se pierde grasa no musculatura y no deja flacidez, pero aun así al presentador de «Sálvame» le gusta acudir todas las semanas a su médica estética «porque me siento muy estrella. Yo quiero ser la Nacha Guevara de España».

Se sube a la elíptica a diario y se ha vuelto increíblemente disciplinado en su forma de comer, gracias a que la doctora Electa Navarrete, su coach del método, no hace concesiones, «ni aunque le llame un gran estrella de la televisión como yo», dice entre risas. Tampoco bebe alcohol desde que está sin Paco, su ex novio. «Cuando estaba en pareja bebía todos los días para soportarlo, ahora solo peco algún fin de semana», bromea. ¿El capricho al que no se puede resistir? «Fideua con alioli». Pero cuanto siente tentaciones, se toma un snack de Pronokal, que le ayuda a no pasar hambre en esas horas intempestivas de sus programas. «Necesito tener la sensación de barriga llena, sino me pongo de mala leche, y el invitado lo paga», comenta riendo.

Isa Pantoja

Revela que en esta edición de «Supervivientes» ha estado tentado de plantarse en la isla porque le apetecía probarlo, «pero la logística es complicadísima. Se tardan veintitantas horas en llegar para estar un par de días, y los bichos, los cangrejos y el calor acabaron de echarme atrás». Y reconoce que esta es la edición de Isabel Pantoja, «porque jamás nos hubiésemos pensado que fuese a estar en un programa de estas características. Ahora el publico decidirá si quiere que ella gane o no». Aunque Pantoja haya hecho amagos de querer abandonar la isla, el presentador de Telecinco asegura que en estos momentos no se quiere ir. «Queda una semana y ahora te da rabia que te echen, quieres es ese momento mágico de llegar a Madrid en helicóptero».

De momentos mágicos pasamos a momentos tristes, y a Jorge Javier le ensombrece la cara cuando cuenta que tuvo que anular su gira de «Grandes éxitos» a causa del ictus. «Me pasé una semana entera llorando», confiesa. Pero ahora Juan Carlos Rubio le ha devuelto la alegría subiéndole a las tablas de nuevo con la obra «Desmontando a Seneca», que se estrenará en marzo de 2020. «Me ha hecho muy feliz y soplaré mis 50 velas subido a un escenario». Felicidades.