Vida

Esther Doña rompe su silencio tras el fallecimiento de Carlos Falcó por coronavirus

Esther Doña rompe su silencio tras el fallecimiento de Carlos Falcó por coronavirus

La viuda del Marqués de Griñón no pudo ni acudir al crematorio para despedirse de su marido porque ella también dio positivo

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El coronavirus precipitó la muerte de Carlos Falcó, como la de otras miles de personas, el pasado 20 de marzo a los 83 años en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Su fallecimiento dejó desolados a sus hijos y a su mujer, Esther Doña, quienes todavía no se han repuesto de la dura pérdida.

La viuda de Griñón se encuentra desolada, como ella misma confiesa por teléfono este miércoles en las páginas de la revista «¡Hola!». Nunca pensó ese fatal desenlace: «Estaba lleno de planes y de sueños… Nos creíamos los dos que era inmortal».

Y añade: «Me siento muy orgullosa de haber podido disfrutar estos años junto a Carlos. No han sido muchos pero han sido muy intensos. Ojalá hubieran podido ser más. Nos hicimos felices mutuamente. Tenía a mi lado a un hombre que, pese a su edad, estaba lleno de juventud, de planes, de sueños».

«El duelo está siendo especialmente duro. Vi a mi marido salir bien de casa y ya no he vuelto a verlo más», cuenta la viuda. Ni siquiera pudo despedirse de su marido. Esther Doña también dio positivo en coronavirus, por lo que no pudo acudir al Crematorio Sur de Madrid del Marqués de Griñón. Sí asistió Tamara Falcó y sus hermanos Manolo y Xandra. Fue un adiós triste en el que tuvieron que mantener la distancia social y fueron ataviados con mascarillas y guantes.

Todos ellos han estado muy pendientes de Esther Doña según cuenta. «Los hijos de Carlos han estado muy cariñosos, se han preocupado por mí», reconoce a la revista. Con esto intenta acallar los rumores que aseguran que la relación con los hijos del Marqués de Griñón no es de lo más fluida.

Por el momento, Esther Doña se encuentra confinada en la casa que compartía en Madrid con el Marqués de Griñón para pasar la cuarentena. Cuando todo esto pase, la familia al completo esparcirá sus cenizas en la adorada finca de Toledo del Marqués de Griñón, Casa de Vacas.