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El regreso de la chaqueta bolero

El regreso de la chaqueta bolero

Todas sus versiones femeninas actuales, muy de moda de cara a este otoño 2020, me parecen un espanto que no favorece ni a la más garbosa

Las dos únicas ocasiones en las que encuentro maravillosa la chaqueta torera son en el traje de luces y en el tan andaluz traje de corto. Y es que el invento procede del mundo ecuestre y taurino del sur de España. Todas sus versiones femeninas actuales, muy de moda de cara a este otoño 2020, me parecen un espanto que no favorece ni a la más garbosa. Exceptuando -de nuevo- a la Infanta Elena en la boda de Victoria de Suecia, que iba de majestuosa torera española de largo.

La torerita, torera o chaqueta tipo bolero es una versión más corta de las chaquetas de corte masculino, modelos estrechos que hace siglo y medio se pusieron de moda entre algunos elegantes europeos para pasar luego al olvido. Su versión femenina se limitó a ciertas majas del sur de España hasta que en los años 80 se convirtió en uno de los grandes éxitos. En esa década de horrores estilísticos, las toreras femeninas llevaban mangas tres cuartos y se convirtieron tanto en prendas de día -inspiradas en el corte de la chaqueta cruzada- como en complementos de noche con encajes y bordados.

Este año, revive esta prenda que corta visualmente por la mitad el porte de cualquier señora que la lleve puesta. Saint Laurent presentó para este otoño 2020 un modelo cruce entre esmoquin y chaqueta cruzada, la mejor versión de la torerita en estos meses. Haider Ackermann, Rejina Pyo, Emilia Wickstead, Thom Browne o Nina Ricci han echado mano a este estilismo. Cierto es que la generación Z ha adoptado esta silueta, pero en 3 meses, adoptarán la opuesta, como viene siendo habitual. Las celebrities e influencers que ahora hacen suya la chaqueta bolero, pronto la demonizarán llevando largos sayos. Entre tanto, ancha es Castilla: que cada [email protected] se disfrace como quiera.

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