Vida

El preocupante cambio físico de Ortega Cano en la presentación del libro de Rocío Jurado

El preocupante cambio físico de Ortega Cano en la presentación del libro de Rocío Jurado

En el libro, trece personas muy vinculadas a la cantante cuentan su relación con ella al cumplirse trece años de su fallecimiento

Una de las periodistas que mejor conocían a Rocío Jurado, la sevillana Marina Bernal, presentó ayer en la Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid su libro «Canta, Rocío, Canta», una obra editada por SevillaPress que desvela aspectos desconocidos de la cantante chipionera y que ha despertado gran expectación en la localidad gaditana. Gran parte de la familia de la artista se dió cita ayer para recordar a la cantante trece años después de su muerte, a excepción de su única hija biológica, Rocío Carrasco -fruto de su primer matrimonio con Pedro Carrasco y enfrentada con el resto de los Jurado- y su hija adoptiva Gloria Camila Ortega -que adoptó con José Ortega Cano junto a su otro hijo José Fernando-.

En el libro, no solo Bernal evoca a quien fuera conocida como «la más grande». Trece personas muy vinculadas a Rocío Jurado cuentan su relación con la cantante al cumplirse trece años de su fallecimiento, el 1 de junio de 2006 a causa de un cáncer de páncreas. También revela aspectos desconocidos de la cantante. Repasa su infancia en Chipiona, donde de jovencita ayudaba en la zapatería de su padre —era la mayor de los tres hermanos— y se formó como bordadora. Huérfana de padre a los 12 años, tuvo que hacer una huelga de hambre para que su abuelo la dejase cantar, ya que éste era muy estricto y consideraba inadecuado que su nieta quisiera ser artista. Tras trasladarse a Madrid, es descubierta por Juan de la Rosa e Hilario López Millán cuando actuaba en El Duende, un tablao de Madrid.

Durante la presentación destacó el cambio físico de Ortega Cano, mucho más delgado de lo habitual y con el pelo más largo. El diestro se tuvo que enfrentar a las preguntas sobre Rocío Carrasco, de la cual aseguró que no mantiene ningún tipo de relación y que «cuando hable, hablaremos los demás también», además de añadir que «a mí me gustaría que las relaciones fueran buenas, pero no es así».