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El infierno de la mejor amiga de Meghan Markle: pensamientos suicidas y depresión

El infierno de la mejor amiga de Meghan Markle: pensamientos suicidas y depresión

La vida de Jessica Mulroney cambió de la noche a la mañana tras ser tachada de racista por una polémica en las redes sociales

La vida de Jessica Mulroney (40 años) cambió de la noche a la mañana por una acusación por parte de la influencer de Instagram Sasha Exeter. Su trabajo como presentadora en televisión se esfumó cuando la etiquetaron de racista. Pasó de ser una de las invitadas de la boda de Meghan Markle, su gran amiga, y el Príncipe Harry (sus hijos además tuvieron un papel activo en la celebración por la cercanía con la actriz) a convertirse en una paria social.

Jessica Mulroney se codeaba con lo mejor. Su boda con Ben Mulroney, hijo del exministro de Canadá Brian Mulroney, le granjeó buenas amistades. Además de Meghan Markle, podía marcar el teléfono de Justin Trudeau. Pero todos desaparecieron, también la mujer del Príncipe Harry, y de poco le valieron sus disculpas públicas.

Esto le ha llevado a vivir momentos muy difíciles. «Todavía siento mucha vergüenza. Tengo la sensación de que la gente piensa lo peor de mí», ha asegurado Mulroney en la publicación The Post. Desde muy joven tiene ansiedad pero ahora sufre depresión y tiene pensamientos suicidas, como así ha asegurado una fuente muy cercana a la estilista.

«La ansiedad se convirtió en depresión severa y pensamientos suicidas. Jess no podía hablar sin llorar. No se sentía como ella misma con los medicamentos y no quería hablar con nadie. Apenas podía responder a un mensaje de texto», asegura esa misma fuente a Page Six. Su esposo también ha reconocido temer por la vida de su mujer: «Me despertaba y si Jess no estaba en la cama, mi mente se iba a lo peor».

Mulroney está intentando sobreponerse de este duro bache, centrándose en trabajos sociales: «Esto me está ayudando para reducir la medicación y empezar a mejorar. Sé que tengo una vida idílica. Tengo que aprender de todo esto, pero no soy racista. Solo quiero intentar superar esto».

Lo que más le dolió fue cómo se habló de ella: «Me costó mucho lidiar con el hecho de que una cadena como CTV y otras empresas con las que he trabajado durante muchos años, y los periodistas, algunos de los cuales eran mis amigos, hablaran con increíble autoridad sobre lo que pensaban que estaba sucediendo sin ni siquiera tener contacto conmigo. Creo que eso es lo que más dolió». ha querido aclarar que su distanciamiento con Meghan Markle no fue por esta polémica, asegurando que la mujer de harry ha estado pendiente de su estado estos últimos meses.

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