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El gran espectáculo de la Alta Costura tendrá que esperar

El gran espectáculo de la Alta Costura tendrá que esperar

La Haute Couture se suma a las cancelaciones del resto de las semanas de la moda debido a la pandemia

La Federación de la Alta Costura francesa ha cancelado los emblemáticos desfiles del mes de julio en París. Del mismo modo, se ha suprimido otras semanas de la moda. El coronavirus ha afectado de modo drástico a un sector potente y culturalmente notorio.

La Haute Couture parisina, que nació como asociación de creadores en 1858 a manos de Charles Frederick Worth, un inglés afincado en la Ciudad de la Luz, supuso el auge de la moda de aquella década. Fue fruto de la prosperidad de la Europa de 1850, favorecida por largos periodos de paz y por los pingües beneficios que aportaban las colonias, así como por el impulso de la Revolución Industrial y de los novedosos medios de transporte. Un siglo después, entorno a los años 50 del siglo XX, las clientas de la Alta Costura parisina se cifraban en unas 20.000 a nivel mundial, mientras que actualmente son en torno a 4.000.

Charles Frederick Worth en su taller parisino

Comunicar estilo

Pero esta bajada en número de clientela directa de la Alta Costura francesa no significa en absoluto que no sea un buen negocio. Las colecciones de alta costura ya no se diseñan únicamente para venderse, sino para comunicar el estilo de una enseña, crear notoriedad y un importante impacto publicitario con el que posteriormente hacen caja vendiendo prêt-a-porter, perfumes o accesorios.

Actualmente, el volumen de ventas de la Alta Costura parisina está alrededor de los 100 millones de euros, una cifra ridícula comparada con el negocio de la moda global. Pero los más de 100 miembros de este exquisito club de marcas siempre encuentran la manera de rentabilizar su pertenencia, si bien los costes son altísimos, debido a la complicación del procedimiento de elaboración y a la cara organización de los desfiles.

Cada taller de Alta Costura parisina necesita contar con al menos 20 empleados fijos y debe mostrar sus diseños al menos dos veces al año. Los precios de los modelos varían entre un mínimo de 20.000 euros y un máximo habitual de 100.000 que puede llegar a infinito. En cada vestido se suele emplear una media de 400 horas, si bien los más complejos pueden tomar más de 1.000.

Pier Paolo Picciol y sus costureras de Valentino

Baile de fechas

Balenciaga, cuyo ready-to-wear está ahora en manos de Demna Gvasalia, iba a estrenarse en la Alta Costura este mes de julio pero pospone su lanzamiento hasta el 2021. Del mismo modo, la Semana de la Moda Resort de Nueva York se retrasa por el momento, mientras que los desfiles de hombre de París y Londres se han cancelado. La Camera Nazionale della Moda italiana por su parte, ha emitido un comunicado en el que explica que los desfiles masculinos tendrán lugar en septiembre -junto a los femeninos- aunque está por ver si serán capaces de mantener esta fecha en pie dentro de unos meses.

¿Cuál es el futuro inmediato de la Alta Costura parisina? La mayor dificultad con la que los talleres de costura se encuentran es la alta carga viral de esta pandemia, que se contagia con la cercanía del equipo en un taller y con el trasiego de tejidos en los que el Covid-19 puede alojarse. No obstante, la mayor parte de las oficialas de las casas de costura de nivel tienen conocimientos suficientes para comenzar y terminar un modelo, con lo que el trabajo desde casa podría eventualmente ser factible.

En cambio, a la hora de desfilar y promocionar una colección, la organización online de la semana de la moda de Shanghái demuestra que la tecnología hace viable estos eventos por vía digital. Con el apoyo de Tmall, el brazo comercial al cliente final de Alibaba, y la emisión live online a través de Taobao, los televidentes podrán comprar una prenda o hacer un comentario en directo. Instagram, YouTube, los medios actuales y las empresas de venta online en Europa podrán en un futuro no muy lejano hacer posible que las semanas de la moda transiten de la pasarela a la red.