Vida

El futuro de la industria de la moda tras el coronavirus

El futuro de la industria de la moda tras el coronavirus

La pandemia modifica dinámicas de compra y producción, pero también lo considerado políticamente correcto

El Covid-19 ha impactado negativamente a muchos sectores. La moda, que ha sufrido el cierre de fábricas y tiendas, es uno de los más dañados. ¿Cómo cambiará el coronavirus el sector?

Ni meses de confinamiento, ni oferta limitada, ni cierre de fábricas destruirán una industria tan inherente al ser humano como la moda. Pero las cosas han cambiado, ya sea porque el Covid-19 ha modificado organizaciones y comportamientos, o bien porque se ha transformado lo considerado políticamente correcto.

1. Donaciones por doquier

En economía se llama externalidades a los costes –o beneficios – de productores de un bien determinado que generan efectos negativos en la sociedad, como por ejemplo la polución de una fábrica que afecta a los vecinos. El Covid-19 está proporcionando a las marcas de moda una oportunidad para compensar a la sociedad por algunas de las externalidades negativas a las que la somete: cunden los ejemplos de donaciones de marcas de moda para hospitales, centros de investigación epidemiológica o transporte de artículos esenciales. En Louis Vuitton fabrican batas para personal médico en unos talleres que por el momento estaban parados; en Dior elaboran gel desinfectante; Zara, Gucci, Prada o Armani donan fondos o equipamento médico esencial. En este momento, las donaciones ya casi se han convertido en un must para mantener una buena reputación en el sector.

Batas médicas confeccionadas por Louis Vuitton - ABC

2. Reventa y recogida de prendas usadas

Las tiendas de ropa de segunda mano, muy de moda en los últimos años, amplían su radio de acción y su importancia. Ahora se considera correcto y muy à la mode vender las piezas del guardarropa menos utilizadas para darles una segunda vida, reduciendo el desperdicio de prendas y otorgando la oportunidad a otros de comprar a mejor precio. Proliferan empresas online como Vinted, Tradesy o Chicfy, mientras que GAP, Macy’s, Nordstrom y Madewell cuentan ya con secciones de ropa de segunda mano en algunos de sus establecimientos. Por otra parte, marcas como Zara, Mango o H&M cuentan con contenedores para entregar ropa usada que ya no se desea.

3. Ecología y comercio justo

Con la sensibilidad a flor de piel por la gravísima situación generada por el coronavirus y el confinamiento impuesto en países como España, el comprador potencial exige más que nunca que los artículos que adquiera sean fruto de un trabajo en condiciones dignas y que se utilicen para ello materiales y procedimientos ecológicos, orgánicos y reciclables.

4. Venta online

Cerradas las tiendas a cal y canto, las webs lideran ahora en términos absolutos la venta de moda y accesorios, algo que se convertirá en hábito entre muchos clientes que antes preferían ir buscando por los anaqueles de las tiendas de siempre esa pieza preciada.

5. Menos eventos multitudinarios

Los desfiles de la colección «crucero» de las grandes marcas de moda previstos para el mes de mayo han sido cancelados o pospuestos sine die. Los eventos en el sector serán a partir de ahora menos numerosos y menos masivos. Esto no quita lo de aquel refrán de «burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente»: Hermès vendió esta semana el equivalente a 2,5 millones de euros en un «único día de apertura» en su tienda principal de Cantón (Guangzhou), una cifra record para sus establecimientos chinos, sobre todo teniendo en cuenta que la excusa era la presentación de sus extremadamente caros y anodinos artículos de mesa y mobiliario. Un buen primer asalto en el país que representa más de un tercio de sus ventas globales, si bien este tipo de reunión masiva será evitado por casi todas las marcas en lo que queda de año, al menos. Un «evento» que calma la sed de las legiones de consumidores aburridos de estar confinados y deseosos de sentirse «diferentes» es la prueba evidente de que la mera condición del ser humano convierte a la moda en inmortal.