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El desolado adiós a Carlos Falcó: sin velatorio ni reuniones familiares

El desolado adiós a Carlos Falcó: sin velatorio ni reuniones familiares

La semana pasada el Ayuntamiento de Madrid dio instrucciones para no celebrar velatorios de personas que hubiesen fallecido por coronavirus o tuvieran síntomas de enfermedades respiratorias

Carlos Falcó, V marqués de Griñón, falleció el pasado viernes a los 83 años a causa del coronavirus. Fue el domingo anterior cuando sintió malestar general y acudió junto a su hija Xandra Falcó a la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, donde fue hospitalizado inmediatamente después de dar positivo en el test de coronavirus. El pasado jueves tuvo que ser ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro médico y un día más tarde falleció.

A sus espaldas deja una familia numerosa, cinco hijos, Xandra, Manuel, Tamara, Duarte y Aldara, fruto de tres matrimonios anteriores, así como a su último amor y motivo de felicidad durante los últimos años, Esther Doña.

El marqués de Griñón se casó por primera vez con Jeannine Girod en 1963 y fruto de su relación nacieron sus dos hijos mayores: Manuel y Xandra. Pero el matrimonio entre Girod y Falcó llegó a su fin cuando ella se enamoró de Ramón Mendoza, de quien también se divorciaría posteriormente. En 1980 se casó en segundas nupcias con Isabel Preysler y fruto de su matrimonio nació la hija más conocida y mediática del marqués: Tamara Falcó Preysler. Sin embargo, su historia de amor también tenía fecha de caducidad en 1985, cuando comenzaron a sonar los rumores de una posible relación de la socialité con Miguel Boyer, con quien más tarde se casaría.

Fátima de la Cierva, 22 años más joven que el marqués, fue la mujer que mejor se adaptó a la vida de Falcó. En 1993 se casaron en Bayona y en 1994 nació su hijo Duarte y tres años después Aldara, la más pequeña del clan. En el año 2011 su relación hizo aguas, pero no fue hasta tres años más tarde cuando firmaron su divorcio y la ruptura se hizo pública.

Sin despedida

El marqués de Grión recibió una despedida íntima a la que solo acudió su familia más cercana puesto que la semana pasada el Ayuntamiento de Madrid dio instrucciones a la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios para no celebrar velatorios de personas que hubiesen fallecido por coronavirus o tuvieran síntomas de enfermedades respiratorias. La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, informó de esta decisión después de la Junta de Gobierno.

Una medida para evitar las aglomeraciones de personas, al igual que las bodas civiles que oficiarán concejales del Ayuntamiento, que se celebrarán a puerta cerrada mientras dure la pandemia, solo con la presencia de los contrayentes y los testigos.