Vida

¿De qué vivió Lady Di tras abandonar la Familia Real británica?

¿De qué vivió Lady Di tras abandonar la Familia Real británica?

Ahora que Meghan y Harry emprenden un camino alejados de la institución, trabajarán para ser «financieramente independientes»

Cuando se acaban de cumplir dos semanas desde que el Príncipe Harry y Meghan Markle anunciaran su decisión de dar un paso atrás como miembros «senior» de la Familia Real británica, son numerosas las empresas y entidades que se han ofrecido a colaborar con ellos ahora que pueden trabajar para ser «financieramente independientes». Desde productoras hasta cadenas de comida rápida, un gran abanico de posibilidades que podrían aportarles el sustento económico suficiente para continuar con su elevado ritmo de vida.

Al tratarse de u na decisión sin precedentes dentro de la Corona, es imposible fijarse en el modelo de otro «royal» que tomara la decisión de emprender una vida alejado de la institución. No obstante, sí que existe el ejemplo de Diana de Gales, que tras divorciarse del Príncipe Carlos intentó retirarse del foco mediático. Una vida que fue trágicamente corta, ya que la adorada Lady Di perdió la vida en un inesperado accidente el 31 de agosto de 1997.

Para entonces, la madre de Guillermo y Harry de Inglaterra tenía en sus cuentas unos 20 millones de euros, tal y como señalan desde «Vanitatis». «La princesa se quedó con cada centavo que tenía. Me pidieron que liquidara todo, todas sus inversiones, para que pudiera darle el efectivo. Estaba muy descontento con eso», llegó a confesar en una ocasión Geoffrey Bignell, el responsable de asuntos financieros del Príncipe Carlos al «Telegraph». El hijo de la Reina Isabel II gana unos 12 millones de libras al año pero tuvo que pedir ayuda a la monarca para pagar el divorcio dado que no pudo liquidar la propiedad. «Fue entonces cuando dejé de ser su asesor financiero porque no le quedaba riqueza personal», contó Bignell entonces.

Además del dinero obtenido tras el divorcio, también le correspondía una pensión anual y mantener su apartamento en el palacio de Kensington, para poder compartir tiempo con sus hijos, Harry y Guillermo, lo que supuso un gran ahorro para ella. A esto también habría que añadir que se le permitió quedarse con todas las joyas acumuladas durante su matrimonio, a excepción de una tiara que le regaló la Reina y que ya ha lucido en dos ocasiones Catalina de Cambridge.

Así, la situación económica de Diana era bastante próspera solo con lo que recibió de su matrimonio. Su condición como celebridad a nivel internacional, además, hizo que todas las causas a las que prestaba su imagen lograran generar gran cantidad de fondos. Su fallecimiento a la corta edad de 36 años no dio lugar a que se conociera si Lady Di tuvo que «trabajar» tras su salida de la Familia Real británica.