Vida

De la mantilla española al tanga más español

De la mantilla española al tanga más español

La firma catalana Andrés Sardá rinde homenaje a su fundador, fallecido en septiembre de 2019. Su hija y directora creativa de la firma desde hace años pone sobre la pasarela la historia de la ropa interior española

En el año 2019 ha habido que lamentar grandes pérdidas a lo que diseñadores se refiere. Enmanuel Ungaro, al que rindió homenaje Roberto Diz; Kark Lagerfekd, el maestro Elio Berhanyer y Andrés Sardá, fallecido en septiembre, y al que su hija y desde hace años directora creativa de la firma, rindió un más que merecido homenaje.

Visionario, emprendedor y de gusto exquisito, supo ver el mercado como solo los triunfadores son capaces de entender. Heredero del taller de mantillas de su padre, fundado en 1898, se vio en la tesitura de que las mantillas pasaban de ser una prenda imprescindible para ir a misa, a ser algo ocasional. La supervivencia del taller quedó en sus manos. Fue entonces cuando Andrés Sardá unificó moda y ropa interior. Tal y como nos decía Nuria Sardá, su hija, antes de empezar el desfile, «y no hay que olvidar que en esa época en la que mi padre se decantó por la ropa interior como moda, era la revolución de las mujeres. Se quemaban sujetadores. Sin embargo, él quiso apostar por la sensualidad que aporta esas prendas». Triunfó.

Toda la historia de Andrés Sardá se vio momentos después sobre la alfombra de la pasarela. El viaje en esta ocasión que nos proponía la firma catalana, dividido en cuatro partes, lo abrieron las cuatro grandes modelos de los años 80 y 90 Verónica Blume, Vanesa Lorenzo, Martina Kleim y Judith Mascó. «Las cuatro trabajaron con mi padre durante años, tenían que estar aquí», nos decía Nuria. Ataviadas con mantillas y con ese desparpajo que todavía poseen, empezó el desfile de la firma tras un minuto de silencio en homenaje a su fundador.

Tras un salto en el tiempo y dejando la mantilla, la ropa interior se convierte en moda y Andrés Sardá la lleva hasta lo más alto con la ayuda del fotógrafo Hamilton. Los archivos de la firma se abren para recuperar bodies de los años 80 y 90 vuelven a la pasarela madrileña y cierra la colección la mujer actual, la mujer de hoy, la mujer del mundo.

Encajes combinando dos colores, marrón y naranja, o azul y gris en una colección más sofisticada, salpicada por prendas para el día a día de la mujer. Pero con ese toque especial de finalizar las prendas con lentejuelas o cristal. Un lujo sofisticado para la mujer de hoy.