Vida

Claudia Schiffer: «No habría nada peor que volver a los 20 años»

Claudia Schiffer: «No habría nada peor que volver a los 20 años»

Desde su retirada oficial poco se sabe de ella. Tan solo que comparte su vida junto a su marido, el productor cinematográfico Matthew Vaughn, y sus tres hijos en una casa de campo en el pueblo de Oxfordshire (Inglaterra)

Es el mejor exponente del «porque yo lo valgo». La ex emperatriz de las pasarelas, devenida hoy en diva mediática, Claudia Schiffer fue descubierta cuando bailaba en una discoteca de Dusseldorf a finales de los años ochenta, mientras celebraba un cumpleaños. Sus primeras apariciones en el mundo de la moda fueron de la mano de Karl Lagerfeld, desfilando para Chanel, y por su belleza y profesionalidad en la pasarela, se convirtió en una de las cinco modelos más cotizadas del mundo. A sus 49 años es la modelo que más portadas de revistas ha protagonizado y ha participado en varias películas, aunque sin demasiado éxito.

Desde su retirada oficial poco se sabe de ella. Tan solo que comparte su vida junto a su marido, el productor cinematográfico Matthew Vaughn, y sus tres hijos en una casa de campo en el pueblo de Oxfordshire (Inglaterra). La exmodelo ha roto con su vida tranquila para protagonizar este mes la última edicion de la revista británica «Elle», en la que ha posado con algunos de los vestidos más icónicos de su carrera como modelo. «Nunca tuve la necesidad de estar en el foco de atención», confesó durante la entrevista. «Cuando empecé como modelo, no fui a la agencia y dije: ‘Quiero ser modelo’. Nunca lo vi como: ‘Quiero ser famosa’. Lo enfoqué más bien como: ‘Quiero ser buena y llegar a lo más alto», y tras una campaña con la firma Guess, se convirtió en musa y amiga de Lagerfeld. «Era de locos, como si fuéramos estrellas del rock. No podías entrar en el coche a no ser que te hicieran un camino. Cortaban las carpas en las que nos preparábamos para hacernos fotos. Había seguridad en cada desfile», aunque asegura que no volvería a la locura de las pasarelas.

«En mi época recibí cumplidos maravillosos. Pero cuando vas al siguiente nivel, avanzas. No tienen que decirte que eres guapa durante toda tu vida. Es un recuerdo agradable, pero llega la siguiente generación y les das el testigo. Para mí es algo natural, entregar ese testigo, no tener envidia ni celos. De hecho, no podría pensar en nada peor ahora mismo que en que me dijeras: 'Hay una pastillita mágica con las que va a parecer que vuelves a tener 20 años otra vez'».

Gtres

Y recuerda su vida de modelo como extremadamente fría y distante. «Todos parloteaban y enloquecían, probablemente pensaban que era arrogante y fría, pero hacía mi trabajo y era como: ‘¡Me voy! ¡Salgo corriendo por esa puerta!’. Había fiestas constantes tras las cenas, pero siempre pensaba que debía triunfar, hacer lo mejor. Es un trabajo, y al final de día es mejor no mezclarlo con lo demás». También opina sobre el acoso sufrido por las modelos: «Lo he visto y no es agradable. No solo sexual, también de acoso, de abuso de poder. He visto mucho y he tomado nota de que no quiero trabajar con esa gente nunca más. Y no lo he hecho», aunque prefirió no dar nombres: «No da nombres, aunque reconoce que a menudo “es gente que hace fotos estupendas y con la que te has comprometido... pero así es la vida».