Vida

Ángeles, en el Caribe y Dioni, en la playa del Alberche

Ángeles, en el Caribe y Dioni, en la playa del Alberche

Las dos mitades del dúo recuerdan dos veraneos muy diferentes: de bañarse con delfines a nadar con la pandilla

El dúo Camela lleva más de veinticinco años pateándose toda España cada verano con sus giras, pero siempre reservan unos «diítas» -como ellos dicen- para relajarse o hacer un viajecito, ya sea dentro o fuera de nuestras fronteras. «Más o menos hacia 2003, cuando tenía 27 o 28 años», Ángeles Muñoz pasó un verano espectacular en la República Dominicana. «Después de un año de mucho trabajo, cualquier verano con mar para mí es lo mejor que hay. Si hay playa, me quito los zapatos, meto los pies en la arena y soy la más feliz del mundo, sea donde sea. Pero he de reconocer que en ese viaje me lo pasé especialmente bien», dice la cantante.

«Pasaba días maravillosos bañándome y viendo puestas del Sol mirando al mar, sin pensar en el trabajo ni en nada, simplemente disfrutando de las increíbles vistas caribeñas. Pero, sobre todo, lo recuerdo porque allí pude cumplir uno de los sueños de mi vida. Algo que llevaba desde pequeñita queriendo hacer algún día, que era bañarme con delfines», añade.

Ángeles cuenta que la experiencia fue incluso mejor de lo que esperaba, y que ella fue la más lanzada del grupo de turistas que visitó el centro acuático donde vivían los animales. «Era como una especie de zoológico, que tenía una zona con piscinas para delfines. Cuando el monitor nos explicó las normas, dijo “venga, ya os podéis meter, ¿quién quiere ser el primero?”. En ese momento todos se quedaron mirando los unos a los otros, como con un poquito de miedo, y nadie se decidía. Así que me dije a mí misma, “pues ale, voy a ser yo la primera”, y me tiré a la piscina». Hizo excursiones, montó en avioneta y vio «todo lo que se puede ver en Santo Domingo, porque no paré quieta», asegura.

Mosquitos al ataque

Pero hubo algo que le dio la lata durante todo el viaje: los mosquitos. «Me acuerdo de que en algún momento acabé poniéndome un poco histérica con tanto picotazo, me querían comer».

Dioni pasó el mejor veraneo de su vida mucho mas cerquita, en Escalona del Alberche. «He ido muchos veranos allí, pero el mejor fue cuando tenía 11 años o 12», recuerda la otra mitad de Camela. «Creo que nunca lo he contado en ninguna entrevista», ríe el cantante, «pero lo bien que lo pasábamos bañándonos en el río me marcó mucho». Desgraciadamente, este año está prohibido el baño en ese pequeño paraíso particular de Dioni, pero en 1981 (y durante décadas) sus «playas» eran uno de los oasis favoritos de las familias de Madrid sin recursos económicos para alquilar apartamentos en la costa, o que querían hacer una escapada rápida para refrescar el cuerpo. «Estaba con mis abuelos, mis tíos, con toda mi familia. Con los refrescos, la neverita y la tortilla, jugando a hacer la rana con las piedras, cantando… todo muy sencillo. Era una maravilla».

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