Vida

Adiós a Carlos García-Calvo

Adiós a Carlos García-Calvo

Nos ha dejado uno de los grandes conocedores de la etiqueta y el protocolo en España

«El García-Calvo con guión, please», era una de las frases habituales del entretenidísimo y a la vez mordaz Carlos García-Calvo, el conocido periodista y escritor que nos dejó anteayer. El cuerpo sin vida de Carlos fue encontrado en su casa este miércoles de madrugada, sin que se sepan aún las causas de tan fatal desenlace, si bien aparentemente no sufría ninguna enfermedad grave.

Nacido en Argentina hace 77 años −o eso dicen sus cercanos−, nada se conoce al cien por cien de este hombre socarrón, de rasgos faciales perfectos y gran actividad en la prensa del corazón y el protocolo. En las últimas décadas repartía su vida entre Madrid y Valencia capital, donde vive una hermana suya.

Carlos se hizo popular para el público español cuando comenzó a participar en «Extra Rosa», que entre 1997 y 1998 presentaron al alimón dos grandes figuras de la televisión española: Ana Rosa Quintana y Rosa Villacastín. El programa, un ágil y divertido repaso por la escena «rosa» de España, revisaba andanzas y atuendos de las celebridades del momento, muchas de las cuales siguen dando noticias hoy en día. Más tarde, Carlos se convirtió en tertuliano habitual del programa de Marta Robles en Telemadrid, una unión que duró varios años y tuvo excelentes resultados de audiencia.

Había colaborado García-Calvo con publicaciones como el desaparecido periódico «Informaciones», que cerró en 1983. Durante años había escrito artículos de sociedad y moda en «Las Provincias» de Valencia, el más importante periódico de la ciudad del Turia. Sus participaciones en revistas femeninas como Marie Claire se alternaron con la escritura de varios best-sellers del momento especializados en protocolo, tal y como «Cómo ser una mujer A», «El perfecto anfitrión» o «No comas el postre con cuchara».

Autor de otros libros como «Cuéntaselo a Rosi» o «Te vestiré como a una reina», Carlos García-Calvo fue durante varios años el crítico de moda del periódico «El Mundo», donde había vuelto recientemente a colaborar, dulcificando sus antaño muy punzantes críticas a la Reina Letizia. La última fotografía publicada de Carlos data de hace solo unos días, mientras disfrutaba de un almuerzo en la biblioteca del Club Allard de Madrid. Nada hacía presagiar entonces este súbito final. Donde quiera que esté, ya los tendrá a todos entretenidos con sus comentarios cínicos, su verbo certero y su agudeza. Buen viaje, Carlos.