Tecnología

Samsung se aferra al 8K y a su tecnología Microled para seguir compitiendo con sus televisores

Samsung se aferra al 8K y a su tecnología Microled para seguir compitiendo con sus televisores

La tecnológica surcoreana fue la primera en comercializar una televisión compatible con la nueva gran resolución

Las televisiones han sufrido grandes saltos tecnológicos en los últimos años. Hemos pasado de resoluciones FullHD, es decir la alta definición, al 8K con 16 veces más píxeles, o lo que es lo mismo, imágenes 16 veces más grandes en el mismo espacio. Además la forma de consumir el contenido también ha cambiado, el 60% de las personas ven contenido bajo demanda en sus televisores, en detrimento del de antena.

Hablamos con Nacho Monge director de Iberia de TV y AV de Samsung, sobre los cambios en consumo de contenido audiovisual y el futuro de las televisiones.

Samsung fue el primer fabricante en comercializar la primera televisión 8K, respondiendo a la creciente demanda del consumidor que cada vez pedía televisores más grandes. El problema de que la pantalla crezca, es que el pixel lo hace de igual forma, pixelando la imagen y perdiendo calidad. Una pantalla 8K tiene 33 millones de píxeles, frente a una Full HD, 1080p sólo 2 millones. Aunque el 8K lleva un año en el mercado, todavía sigue al alcance de pocos y de momento Samsung ha vendido 200.000 televisores compatibles con dicha resolución, comparado con los 2 millones en total en lo que va de año. Las economías de escala han hecho que cada vez se puedan producir paneles más pequeños en 8K, hasta llegar a las 55 pulgadas en las que se encuentra ahora mismo, haciendo que las televisiones 8K sean cada vez más asequibles. Una tendencia que iremos viendo en los próximos años.

Otro problema del que adolecen las televisiones 8K son los contenidos nativos, que de momento, son realmente escasos. Algunas empresas como Chili y Rakuten TV sólo tienen pilotos, según nos cuenta Nacho. Ahí es donde entra la inteligencia artificial capaz de escalar contenidos de cualquier fuente a 8K rellenando los píxeles que faltan. Obviamente, cuanto mejor es la fuente el resultado también es mejor, a partir de FullHD la mejora de la calidad de la imagen con inteligencia artificial es bastante notoria, por debajo de eso se seguirá viendo borroso.

«Las dos tecnologías responsables de iluminar esos píxeles son el QLED, la que usamos en Samsung, y el OLED. Cada una con sus ventajas y desventajas. No hay ninguna perfecta». El futuro se encuentra en el microLED, aquí cada LED se ilumina de forma independiente, lo que consigue que podamos tener contraste casi infinito, y un brillo de 50.000 nits, cuando las pantallas actuales sólo llegan a 5.000. De momento sólo existen pantallas de 146 y 257 pulgadas, extremadamente caras, pero se irán abaratando con el tiempo.

«Los últimos tres años el reto en las televisiones a sido el de cómo integrar las plataformas de contenido bajo demanda. Ahora acabamos de integrar Apple TV. Los próximos años se tratará sobre cómo los dispositivos se conectarán y coordinarán entre ellos, especialmente los asistentes inteligentes». Ahora las televisiones de Samsung equipan Amazon Alexa, Google assistant y Bixby. Pero las integraciones son superficiales, permiten hacer cosas como subir y bajar el volumen o lanzar un canal, pero no pueden buscar contenido, sólo Bixby es capaz.