Tecnología

Polémica en la Web Summit: 850 euros por un jersey como el de Paddy Cosgrave

Polémica en la Web Summit: 850 euros por un jersey como el de Paddy Cosgrave

Se multiplican en Lisboa las quejas por los elevados precios del ‘merchandising’ y de las entradas de la cita tecnológica, agotadas pese a que costaban 1.250 euros para los cuatro días de la convención

La marea «cool» de los tecnoadictos ha tomado las calles de Lisboa siguiendo la estela de la Web Summit, que abrió sus puertas en la tarde de este lunes 4 de noviembre y se extiende hasta el jueves 7 en el Parque das Naçoes. Pero los altos precios del «merchandising» y de las entradas desatan una fuerte polémica que se extiende por las redes sociales y en los corrillos que rodean el Altice Arena y el edificio de la Feria Internacional, en la zona donde se desplegó en su día la Expo’98.

El gurú irlandés de la gran cita mundial de la tecnología, Paddy Cosgrave, lleva unos cuantos días multiplicándose en Portugal para difundir los logros de la convención 2.0. Y lo suele hacer luciendo un jersey de punto que la tienda oficial vende al «módico» precio de ¡¡¡850 euros!!!

¿Es que ha sido elaborado bajo los auspicios de una marca de lujo tipo Louis Vuitton o Prada? No, en absoluto. Puede comprarse al lado del centro comercial Vasco da Gama o a través de la web oficial, en cuyo caso la organización muestra la «gentileza» de incluir los gastos de envío.

«¿Cómo? ¿850 euros por un jersey?», la pregunta se extiende por las redes sociales, en vista de que la prenda está causando sensación entre los más de 70.000 asistentes a esta cumbre de los nuevos tiempos que se ha convertido en gigantesca. Y numerosos fans se lanzan a preguntarle directamente al propio Cosgrave vía su perfil de Facebook, Twitter o Instagram.

De modo que al capitán de este barco cibernético varado a orillas del Océano Atlántico no le ha quedado más remedio que salir a la palestra para tratar de justificarse: «Estos jerseys se confeccionan de manera completamente artesanal, con un tipo de punto que no puede ser replicado por las máquinas. Y quienes lo elaboran son mujeres del entorno rural de Irlanda, en Donegal, que solo usan materiales sostenibles».

Semejantes circunstancias hacen que quien desembolse los 850 euros en internet tenga que esperar cinco semanas para recibir el pedido en su domicilio, pues el transporte debe realizarse desde Dublín y tarda en llegar hasta la capital desde la Irlanda profunda.

Paddy Cosgrave ha aprovechado para recordar que existen otros productos más accesibles, una prueba más de que la parafernalia de la Web Summit es un enorme engranaje comercial. A saber: una taza conmemorativa por 30 euros (tampoco precisamente barata) y, sí, también pueden encontrarse sencillas camisetas de manga corta por 25 euros. Faltaría más, piensan muchos.

Numerosos usuarios no han dudado en enzarzarse en una discusión digital sobre el por qué del elevado precio del famoso jersey, a lo cual ha respondido de manera genérica el avispado gurú, sin cortarse a la hora de barrer para casa: «Irlanda ha luchado para establecer una red de marcas de ropa de calidad [se supone que no se refiere a Primark, emblema económico ‘low cost’ del país, junto con la aerolínea Ryanair], basada en materiales sostenibles producidos según métodos éticos y a mano».

El caso es que se disparan las quejas a causa de estos sablazos a los consumidores que se acercan a Lisboa, los mismos que generan un impacto económico global de 300 millones de euros en la ciudad, especialmente por el eco turístico.

Si alguien quiere asistir a última hora, no podrá hacerlo porque no queda ni una sola entrada para acceder al escenario principal del Altice Arena. Y eso que el «pack» de los cuatro días costaba 1.250 euros.

Es el negocio de la Web Summit, consolidada en Lisboa hasta 2028, en virtud del acuerdo vigente con el Ayuntamiento gobernado por el mediático Fernando Medina.