Tecnología

La «otra» cara de los sistemas de cifrado en Facebook: puede proteger a pederastas

La «otra» cara de los sistemas de cifrado en Facebook: puede proteger a pederastas

Mark Rowley, exasistente comisionado de la Policía Metropolitana de Londres, advierte que el sistema de protección de comunicaciones de la red social puede ser un escudo a delincuentes

Las fuerzas de seguridad de muchos Estados han criticado en los últimos años la escasa colaboración de las plataformas de medios sociales en sus investigaciones. Seguir el rastro de sospechosos en redes sociales y sus comunicaciones digitales puede ser esclarecedor. Las multinacionales, sin embargo, se han cerrado en banda al considerar que protegen a sus usuarios. La privacidad ante todo.

El sistema de cifrado de extremo a extremo introducido en algunos servicios tan populares como Facebook o WhatsApp ha limitado las posibilidades de interceder en una comunicación. Solo el emisor y el receptor pueden conocer el contenido del mensaje. Pero los expertos temen que estas medidas sean contraproducentes con sus investigaciones. Mark Rowley, exasistente de la comisión de la Policía Metropolitana de Londres (Reino Unido), ha señalado en declaraciones a «The Times» que los planes de encriptación de Facebook «pueden facilitar que los delincuentes prosperen en su plataforma».

«Perdí la cuenta de las veces que mis equipos no pudieron detener crímenes en el Reino Unido debido a decisiones tomadas a miles de kilómetros de distancia por los ejecutivos de Silicon Valley», lamentó Rowley, quien cree que uno tipo de delincuente que se verá más beneficiado por estas medidas de seguridad pueden ser los pederastas. En la eterna lucha entre seguridad ciudadana o vigilancia policial, este veterano investigador lamenta la situación: «Sin acceso al contenido, el algoritmo de Facebook podrá detectar solo una pequeña fracción de los crímenes que identifica actualmente».

Por esta razón, considera que es necesario establecer algún mecanismo de acceso. «Consideramos que nuestras casas son privadas, pero si la policía sospecha que se está cometiendo un delito grave en una casa es completamente razonable esperar que obtengan una orden de arresto. Este es el equivalente digital», argumentó. En los últimos años, gobiernos de todos los países, entre ellos, el de Estados Unidos han instado a las empresas tecnológicas a disponer de «puertas traseras» en los servicios digitales. En 2017, la disputa entre Apple y el FBI a raíz de un iPhone de un sospechoso del atentado de San Bernardino levantó un debate sobre la vigilancia colectiva.

Actualmente, Facebook está trabajando para «fusionar" las tecnologías de mensajerías de Messenger, WhatsApp e Instagram. La idea es que los usuarios puedan enviarse mensajes entre cualquier plataforma de la empresa, aunque ya ha levantado las sospechas de posibles prácticas monopolísticas en Europa. Este planteamiento puede hacer que un usuario de WhatsApp pueda chatear con otro en Instagram, extendiendo así el sistema de cifrado en todos sus servicios.