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Alertan sobre una campaña de ciberestafas en la que suplantan al Ministerio de Trabajo y a la DGT

Alertan sobre una campaña de ciberestafas en la que suplantan al Ministerio de Trabajo y a la DGT

La Oficina de Seguridad del Internauta apunta que el objetivo de los piratas informáticos es infectar con un virus los dispositivos de los usuarios

Para que una ciberestafa tenga éxito es importante que sea creíble e impactante. La Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) acaba de informar sobre una nueva campaña en la que los piratas informáticos están suplantando a través de correo electrónico a organismos públicos, como el Ministerio de Trabajo y Economía Social y la Dirección General de Tráfico (DGT), y a empresas privadas como Vodafone. Los mensajes contienen enlaces que descargan virus informático en el dispositivo.

Según explican desde OSI, los correos identificados contienen asuntos pensados específicamente para llamar la atención del usuario. Por ejemplo, cuando los cibercriminales suplantan a la DGT, los mensajes van acompañados por un asunto en el que se afirma que el usuario tiene una multa que no ha pagado. En caso de que se hagan pasar por Vodafone, apuntan que la víctima se ha retrasado a la hora de abonar una factura.

El portal, que depende del Instituto Nacional de Ciberseguridad, también señala que todos los correos que se están enviando tienen cosas en común independientemente de quién sea el teórico remitente. Entre ellas destaca el uso de imágenes representativas de la institución o la empresa por la que los ciberdelincuentes se hacen pasar. El objetivo es darle a la estafa la mayor veracidad posible.

Asimismo, todos los mensajes contienen un hipervínculo que, en caso de que se pulse, activa la descarga en el dispositivo de la víctima de un archivo que tiene un virus informático oculto. En caso de que se ejecute, el terminal sería pirateado.

Qué hacer si lo recibes

Todos los expertos recomiendan desconfiar por sistema de cualquier correo electrónico, mensaje SMS o WhatsApp en el que se le solicite cualquier tipo de información personal al usuario; como DNI, datos bancarios o contraseñas. También hay que fijarse en detalles como la ortografía, ya que las faltas suelen ser uno de los rasgos más comunes en las ciberestafas, y en el correo del remitente para comprobar si es el oficial.

Asimismo, en caso de que exista cualquier duda sobre la veracidad de un mensaje, se debe intentar entrar en contacto con quien, supuestamente, lo ha enviado. Esto se debe hacer empleando otra vía como podría ser una llamada telefónica, jamás respondiendo directamente al correo. .

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