Salud

Un grupo de investigadores españoles logra matar células madre leucémicas con antihistamínicos

Un grupo de investigadores españoles logra matar células madre leucémicas con antihistamínicos

Estos fármacos penetran en los órganos de la célula encargados de metabolizar la energía y de la digestión célular, provocando que las células mueran

Investigadores del Insitut de Recerca contra la Leucèmia Josep Carreras de Badalona (Barcelona) que estudian la leucemia mieloide aguda (LMA) han demostrado en ensayos preclínicos que un grupo de antihistamínicos pueden matar células madre leucémicas.

El estudio, publicado en 'EBioMedicine', tuvo una primera fase de investigación y rastreo de moléculas por procedimientos informáticos, y después probó en muestras de laboratorio y ratones este tipo de antihistamínicos que, por un mecanismo diferente al de su función antialérgica, penetran en las células leucémicas y provocan que fallen.

Aunque actualmente estos fármacos no pueden usarse contra la leucemia por su rápida degradación y porque no existe una técnica que los administre directamente sobre las células enfermas, el equipo trabaja para hacerlos más estables, a la vez que desarrolla un mecanismo para administrarlas directamente sobre células madre leucémicas, ha explicado la Fundació Josep Carreras en un comunicado.

Estos fármacos penetran en los órganos de la célula encargados de metabolizar la energía (mitocondrias) y en los encargados de la digestión célular (lisosomas), provocando que las células mueran y provocando su función de diferenciación, por la que, en el caso de las células madre de la leucemia, generan los tipos de células leucémicas maduras que se encuentran en el tumor y que son más sensibles a la quimioterapia.

"Esto no afecta a las células sanas porque el proceso de transformación de las células leucémicas lleva implícito que las mitocondrias y los lisosomas sean más frágiles", una ventaja para el crecimiento del tumor que se convierte en una desventaja con el hallazgo del insituto Josep Carreras, ha explicado la líder del trabajo, la investigadora Ruth M. Risueño.

El grupo de Risueño, que ha contado con la colaboración del médico Josep Maria Cornet-Masana, investiga la leucémia mieloide aguda y las células madre, que hacen que se propague, perdure e incluso reaparezca después de ser tratada, una recaída que puede deberse a que una cantidad pequeña de células madre enfermas se hayan hecho resistentes al tratamiento.

Se trata de una de las leucemias con peor pronóstico, ya que su tratamiento con quimioterapia remite en un 50% a un 85%, y tiene un alto índice de reincidencia.

Las células madre leucémicas pueden renovarse indefinidamente, con lo que se mantienen, o diferenciarse, con lo que generan diferentes tipos de células maduras que se encuentran en el tumor, mayoritarias en la leucemia y más sensibles a la quimioterapia que las células madre, que son las que se encargan de mantener la enfermedad, y que pueden eliminarse o induirlas a su muerte o su diferenciación.

"Si se consigue diferenciar todas las células madre leucémicas, se agotaría esta población y, por lo tanto, se perdería la capacidad de mantenimiento de la enfermedad y las posibilidades de regeneración y recaída", ha observado Risueño, que centra en este objetivo gran parte de su trabajo.