Salud

El uso prolongado de la píldora anticonceptiva puede triplicar el riesgo de obesidad

El uso prolongado de la píldora anticonceptiva puede triplicar el riesgo de obesidad

Un estudio español aporta evidencia a esta creencia tan extendida

El uso continuado de la píldora anticonceptiva puede duplicar e incluso triplicar el riesgo de desarrollar obesidad a largo plazo. Esta es la principal conclusión de un estudio llevado a cabo por investigadores del CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), pertenecientes al Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra. Los resultados de este estudio han sido publicados en la revista «International Journal of Obesity».

Este estudio aporta evidencia a una creencia muy extendida: que la píldora engorda. «Para una mujer, independientemente de otros factores que tengan que ver con la obesidad (dieta, actividad física…), el uso prolongado y continuado de anticonceptivos orales podría multiplicar prácticamente por tres su riesgo de desarrollar obesidad en comparación con mujeres en las mismas condiciones que no los consumen», explica a ABC el doctor Alfredo Gea, autor senior del trabajo, del grupo del CIBEROBN liderado por Miguel Ángel Martínez-González. «De hecho, a día de hoy, hay mujeres que dejan de tomar anticonceptivos por este motivo. Nuestro estudio aporta evidencia a esta creencia extendida. Estudios previos se habían centrado en usos no tan continuados ni prolongados», apunta.

En opinión del doctor Gea, estos resultados aconsejan cautela en el uso de anticonceptivos orales y dan información importante a las mujeres a la hora de tomar la decisión de usar estos fármacos. Además, recuerda que están en línea con riesgos previamente identificados en cohortes suecas y norteamericanas de diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria y cáncer de mama, todas ellas asociadas a la obesidad.

El equipo de expertos valoró prospectivamente el riesgo de desarrollar obesidad en 4.920 mujeres jóvenes (28 años de media) durante más de ocho años de seguimiento. Todas ellas, que inicialmente no padecían obesidad, se clasificaron en dos grupos, en función de si utilizaban o no de forma regular anticonceptivos orales. El uso de anticonceptivos orales y el índice de masa corporal se evaluaron al inicio y cada dos años durante el seguimiento.

Los resultados del estudio pusieron de manifiesto que el uso de anticonceptivos orales está significativamente asociado con mayores probabilidades de desarrollo de obesidad, especialmente cuando el uso de estos es constante y se extiende durante periodos de más de dos años.

«Se comprobó que, a igualdad de otros factores y de manera independiente de ellos, el riesgo de desarrollar obesidad durante los años sucesivos prácticamente se duplicaba en las mujeres que usaban regularmente anticonceptivos orales, y casi se triplicaba en las que los habían usado continuadamente durante más de dos años», explica Álvaro San Juan Rodríguez, investigador de la Universidad de Pittsburgh y primer autor del trabajo.

La razón por la cual la píldora tiene este efecto sobre el peso no se sabe con certeza. «Se ha propuesto que podría deberse a la retención de líquidos, a un mayor depósito de grasa o incluso a una ganancia muscular, todos provocados por mecanismos hormonales. En cualquier caso, la obesidad es de origen multifactorial y el uso de anticonceptivos podría sumarse a muchos otros factores en el proceso etiológico de la obesidad», aclara el doctor Alfredo Gea.