Salud

Coronavirus: Los otorrinos recomiendan incluir la pérdida de olfato y gusto y el dolor de garganta como síntomas de sospecha

Coronavirus: Los otorrinos recomiendan incluir la pérdida de olfato y gusto y el dolor de garganta como síntomas de sospecha

Los pacientes con COVID-19 pueden tener síntomas otorrinolaringológicos, tanto al inicio de la enfermedad como durante el curso de ésta

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello ( SEORL-CCC) recomienda incluir la aparición reciente de alteraciones del olfato y gusto (anosmia, hiposmia, ageusia o disgeusia) y el dolor faríngeo (también odinofagia), sin otra causa aparente, como sintomatología sospechosa de infección por el nuevo coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19. En la misma línea, insta a tomar las medidas de aislamiento y realización del test diagnóstico que se estimen oportunas, para evitar la propagación del virus por pacientes con poca sintomatología.

Desde la Comisión Delegada de la SEORL-CCC se recuerda que los pacientes con COVID-19 pueden tener síntomas otorrinolaringológicos, tanto al inicio de la enfermedad como durante el curso de esta, pudiendo incluso aparecer como síntoma inicial. Así, el dolor faríngeo ha sido publicado como el más frecuente de ellos, estando presente entre el 5 y el 17% de los pacientes. También se ha descrito congestión nasal y rinorrea en un 5% de los casos. «Los otorrinolaringólogos no estamos de manera directa involucrados en el manejo de esta enfermedad, salvo para facilitar su tratamiento mediante la traqueotomía. Sin embargo, los últimos datos nos permiten comprobar que los pacientes con COVID-19 tienen síntomas vinculados a nuestra especialidad», afirman desde la Comisión Delegada de la SEORL-CCC.

Además, del dolor faríngeo, en los últimos días se ha alertado de la aparición de alteraciones del olfato y el gusto (anosmia y ageusia), de diferente severidad, en un porcentaje elevado de pacientes con COVID-19. «Esta información parte de la recogida de casos puntuales y observaciones individuales de especialistas en diversos países (Irán, Italia, Alemania, Reino Unido, Francia) además de en el nuestro, que hasta el momento no han sido publicadas», indican desde el Grupo de Trabajo en COVID-19 de la SEORL-CCC. Por ello, todavía no se han establecido aspectos como su incidencia real (los datos aportados varían entre el 5% y el 60%), su significado pronóstico, su presentación clínica (aislada o con otros síntomas) la posibilidad de relacionarse con otro proceso intercurrente o el momento de su aparición (previo a otros síntomas o no).

En la revisión de estudios realizada por la SEORL-CCC, han podido constatar que existe evidencia de la afinidad del virus SARS CoV-2 por las células nerviosas. En un estudio previo, se identificaron coronavirus humanos en las secreciones nasales de uno de los 24 pacientes con anosmia estudiados. También existen evidencias de la mutación del virus y el cambio en sus manifestaciones clínicas, infectividad y agresividad, que podrían suponer cambios en los pacientes europeos infectados con respecto a los estudiados en Wuhan.

Según se afirma desde la Comisión Delegada de la SEORL-CCC, «en poco tiempo hemos pasado de que un grupo de pacientes desarrollará una neumonía de origen desconocido a la declaración de una pandemia y un estado de alarma sanitaria. Debido a la rapidez, resulta difícil la obtención de información clínica rigurosa que ayude en la prevención y el tratamiento de la enfermedad, pero también nos exige como profesionales sanitarios la toma de medidas que disminuyan o impidan la propagación de la enfermedad, con la evidencia posible en estas circunstancias».