Opinión

Un parche para el futuro de las pensiones

Un parche para el futuro de las pensiones

Lo que no paguen los cotizantes lo tendrán que pagar los contribuyentes, que en su gran mayoría son los mismos

Más de cuatro años, repartidos en tres legislaturas distintas, han necesitado sus señorías de la Comisión del Pacto de Toledo para ponerse de acuerdo en proponer una serie de recomendaciones para garantizar la suficiencia y a la vez la sostenibilidad del sistema de pensiones. A falta de la votación definitiva, que se celebrará el próximo martes, parece que esta vez sí el documento saldrá adelante, si no por unanimidad, sí con el apoyo de una amplia mayoría del Congreso. Y si se consigue, como ocurrió en los orígenes del Pacto de Toledo, sacar las pensiones de la pugna política, ya será un gran paso hacia adelante. Sin embargo, las recomendaciones más parecen un parche que una solución duradera a las tensiones que, sin duda, sufre el sistema de la Seguridad Social en una sociedad, como la española, cada vez más envejecida. Volver a ligar las pensiones exclusivamente al IPC, independientemente de si los salarios suben o no suben, de si la economía crece o no, y de si el sistema está o no saneado, aparte de que es muy caro, tiene poca lógica económica. Traspasar gastos de la Seguridad Social al Estado no arregla el problema, solo lo traslada de una administración a otra. Lo que no paguen los cotizantes lo tendrán que pagar los contribuyentes, que en su gran mayoría son los mismos. Y en lo que sí hay un acuerdo generalizado es en que si cada vez vivimos más, también nuestra vida laboral debe alargarse, y por tanto, se debe retrasar la edad real de la jubilación. No obstante, un momento de crisis como el actual, en el que miles de personas se quedarán sin trabajo en edades cercanas al retiro, tampoco parece el más adecuado para endurecer las prejubilaciones. Lo dicho, las recetas del Pacto de Toledo son solo un parche que no garantiza el futuro de nuestras pensiones.

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