Opinión

Pertenecer

Pertenecer

«El hombre, pese a su individualismo, a veces rabioso, es un ser social, «político» le definió Aristóteles, y es con otros como ha logrado dominar el planeta y asomarse al universo. Pero ha desperdiciado la mayor parte de sus fuerzas e ingenio en combatir a sus semejantes, cuando todos formamos la gran familia de la humanidad»

La única virtud del Covid-19 es devolvernos a nuestro origen, y no me refiero a la reclusión obligada en nuestros hogares, sino al punto de partida, algo tan remoto que muchos lo han perdido de vista. En su carrera desenfrenada hacia el progreso, que recuerda la expansión de las galaxias hacia el infinito, el género humano se viene haciendo cada vez más individual, alejándonos de los demás, con quienes ha combatido más que colaborado. Con excepciones, naturalmente, aunque casi siempre contra otros grupos. Las voces que han predicado la hermandad de los hombres y la paz entre aquellos con buena voluntad han sido siempre la excepción y, por lo general, han terminado mal. El formidable desarrollo de las comunicaciones en