Opinión

«Paz a vosotros»

«Paz a vosotros»

«Jesús derramó su sangre para que el sufrimiento no nos destruya, sino que se convierta para nosotros en camino hacia un yo transformado: Él transforma el cáliz de los que se han ido sin despedidas ni acompañamientos, en fuente de vida y esperanza, y así lo quiere hacer con el cáliz de todas las heridas que llevamos de estos meses»

En la víspera del homenaje de Estado por las víctimas de la pandemia que presidirá el Rey Felipe, quiero compartir algunas claves de lectura teológica cristiana sobre lo vivido, animadas por el deseo de apoyar los procesos de sanación de las heridas que la enfermedad y la muerte han dejado en muchas personas. La perspectiva teológica en absoluto sustituye otras claves interpretativas que buscan soluciones médicas, psicológicas o económicas a la crisis, pero sí aporta un marco de sentido a lo vivido, fundamental para seguir caminando.

En el Evangelio, Jesús se pone en medio de sus discípulos, literalmente confinados, metidos dentro de una sala con las puertas y ventanas trancadas, y cargados de miedo y pesadumbre, y les da la