Opinión

Nunca llegarás a presidente

Nunca llegarás a presidente

En su narcisismo estéril y ya hasta ridículo, Albert Rivera ha tirado de postureo y prejuicio para romper con Manuel Valls por su apoyo a Ada Colau. A nadie medianamente inteligente le resulta agradable tener a la señora Colau de alcaldesa, y los que conocemos a los Maragall, y conocemos Barcelona, sabemos que Ernest habría podido ser un buen e incluso un muy buen alcalde si se hubiera dedicado a gobernar la ciudad y no a fundar capitales de repúblicas imaginarias que tanto devastan la convivencia y la libertad en Cataluña y en cierto modo en el conjunto de España.

Por lo tanto, Manuel Valls, en su apoyo a Colau, no ha tomado la mejor decisión sino la menos mala,