Opinión

Médicos, sanitarios, pacientes

Médicos, sanitarios, pacientes

«Podemos enorgullecernos de nuestro servicio sanitario gracias al sacrificio de su personal. Algo que no puede continuar mucho tiempo, primero, porque es injusto, luego porque nos exponemos a quedarnos sin él porque se va fuera en busca de mejores sueldos y condiciones de trabajo. Los que ya se han ido no son nada comparados con los que pueden irse»

Tengo experiencias de primera mano, y resto del organismo, de la Seguridad Social norteamericana, alemana y, naturalmente, española, que he recordado estos días en los que un maldito virus ha puesto en jaque al entero planeta, sin hacer distinciones entre ricos, pobres, blancos, de color, del norte o del sur. Y me ha parecido de interés compartir con mis lectores lo que he sacado en limpio de tales experiencias, para que ellos puedan sacarlas por su cuenta en medio del desbarajuste general que reina.

Estados Unidos tiene el mejor y el peor sistema de salud del mundo, lo que parece contradictorio. Pero antes de explicárselo, permítanme desmentir algunos infundios: suele decirse que si alguien se cae en una acera neoyorquina,