Opinión

Más plagios donde Sánchez se doctoró

Más plagios donde Sánchez se doctoró

La ética sigue siendo un principio esencial para quienes se ocupan de la cosa pública. Y quien se aparte de ella debe pagar las consecuencias: quien plagia una tesis debe dimitir

De nuevo una tesis plagiada y de nuevo en el mismo centro donde se doctoró Pedro Sánchez con un trabajo académico que contenía copias evidentes, al menos en un 20 por ciento del mismo, según la herramienta homologada para detectar este tipo de prácticas. En este caso se trata de Concha Canoyra, directora general de Educación Concertada, Becas y Ayudas de la Comunidad de Madrid, que se convirtió en doctora por la Universidad Camilo José Cela (UCJC) con un trabajo que contenía párrafos sacados de sitios web de malos estudiantes en apuros, como el famoso «Rincón del Vago», y que citaba como fuente de autoridad la Wikipedia, amén de contener páginas enteras sacadas de manuales de marketing, sin citar ni entrecomillar. ABC ofrece hoy en páginas interiores pruebas evidentes de los plagios en un texto titulado «Estudio internacional de los hábitos en la red de los nuevos clientes», al que, solo para que abultara algo más se le adhirieron 176 folios con encuestas realizadas a estudiantes, sin metodología, casi al tuntún. Bochornosos son también los gráficos, sacados de manuales y sin editar como se debe. La tesis es, en fin, poco más que un trabajo de aire escolar, sin hipótesis ni esfuerzo científico alguno que lo acercan al fraude académico. Así las cosas, resulta difícilmente compatible semejante fiasco, lleno de irregularidades, con la estancia de Canoyra en una dirección de la Consejería de Educación de Madrid, al mando de las becas, las ayudas y la enseñanza concertada. Entre otras cosas, porque Canoyra, antes de incorporarse al Ejecutivo madrileño, era directiva de SEK, compañía propietaria de la UCJC, lo que añade más sospechas sobre lo fácil que le resultó convertirse en doctora por ese centro. La UCJC es la misma donde se doctoró Pedro Sánchez, que además de todas las evidencias de plagio comparte con Concha Canoyra que ambos obtuvieron la distinción académica por el mismo departamento, el de Economía, y cuyos trabajos leyeron ante el tribunal con solo cuatro días de diferencia.

La ética es un principio esencial para quienes se ocupan de la cosa pública. Y quien se aparte de ella debe pagar las consecuencias: la más liviana, ser apartado de las responsabilidades políticas. Si el PP quiere pedir explicaciones a Sánchez por su escandalosa práctica copista en su trabajo académico, debe aplicarse los mismos requisitos y exigencias en las administraciones a su mando. Y también es hora de que los gestores de la UCJC reflexionen sobre dónde están dejando el nombre y prestigio de ese centro. Se escondieron cuando el asunto afectó a Sánchez. Cuando el líder socialista obtuvo el birrete, la Camilo José Cela necesitaba doctores para no perder los créditos que impartía. Y así llegó este chaparrón de doctores que consiguieron la toga con adefesios académicos como el de Sánchez o el de Canoyra.