Opinión

Los votos están en el centro

Los votos están en el centro

El sondeo de GAD-3 para ABC muestra cómo el PP recupera buena parte del voto que se refugió bajo el paraguas de Ciudadanos, que también sufre un trasvase hacia Vox

La nueva entrega del barómetro con que ABC toma el pulso a la carrera electoral confirma la tendencia ascendente del PP en un escenario definido por el progresivo refuerzo de los partidos del denominado bipartidismo, primeros beneficiados del castigo infligido por los votantes a las nuevas formaciones que, como Podemos o Ciudadanos, irrumpieron con el supuesto propósito de oxigenar la vida parlamentaria. La parálisis institucional, fenómeno que ha provocado la convocatoria de los cuartos comicios generales en cuatro años, pasa factura a estos partidos, a los que el votante parece hacer responsable de la inviabilidad de un gobierno de coalición. Realizado justo antes de la filtración del fallo del juicio del «procés», el sondeo de GAD-3 para ABC muestra cómo el PP recupera buena parte del voto que se refugió bajo el paraguas de Ciudadanos, que también sufre un trasvase hacia Vox, un movimiento de concentración del voto que, en paralelo y a la izquierda, se ve obstaculizado por la aparición de Más País, con el que Errejón apenas logra presencia parlamentaria, y a costa de fragmentar el llamado «voto progresista».

Los volantazos estratégicos protagonizados por Albert Rivera, sometido a una constante de reconversión ideológica que ha llevado a su partido a renegar de la socialdemocracia para luego tratar de absorber al PP y más tarde presentarse como bisagra del PSOE de Pedro Sánchez, ha erosionado la credibilidad de una formación que, tras rechazar una alianza con el PP, sufre en los sondeos el castigo de los votantes de centro-derecha, un electorado que después de tres elecciones casi consecutivas vuelve a apostar por el voto útil. Que Vox adelante ya a Ciudadanos pone de manifiesto los riesgos de las maniobras de Rivera, pero también su dificultad para sobrevivir en un centro político al que Casado y Sánchez vuelven a echar sus redes.