Opinión

Los conejos y conejas de Iriarte

Los conejos y conejas de Iriarte

«Algún día del futuro la historia contará que, en este memorable año 2020, cuando España rodaba cuesta abajo y sin freno hacia un desastre sanitario y económico de proporciones incalculables, el numeroso y patético gobierno del doctor Sánchez estimó prioritaria e inaplazable la discusión de una Ley de la Memoria Democrática»

En 1453 cuando los feroces turcos entraron en Constantinopla después de demoler un tramo de su muralla con su Alianza de Civilizaciones, una bombarda monstruosa que disparaba bolaños de quinientos kilos, hallaron a los estrategas bizantinos enzarzados en una discusión sobre si los ángeles tienen o no sexo. Unos decían que sí y otros que no, que los ángeles tenían la bisectriz lisa como las muñecas. Los turcos los despojaron de sus recamados mantos y los pusieron a desescombrar la ciudad en taparrabos, hasta que se les pasara la tontería.

También cuenta la historia que el 9 de febrero de 1945, cuando dos millones de cooperantes del Ejército Rojo se disponían a devolver la visita a la Wehrmacht deseosos de