Opinión

Levítico

Levítico

«Con su dimisión Rivera aceptó ser chivo expiatorio de los demás compañeros de dirección del partido. No consta que sus colegas le impusieran las manos sobre su espalda en el curso de la Ejecutiva donde dimitió. Pero tampoco que hayan hecho reconocimiento público de su responsabilidad colectiva. Envían a Rivera al desierto para expiar la responsabilidad de todos ellos»

El caso de los ERE, en lo hasta ahora sentenciado, multiplica por infinito las cantidades malversadas en la Gürtel, divide por infinito los años de cárcel impuestos y eleva considerablemente el nivel de representación política de los culpables. El choriceo repetido al por menor resulta más grave que el asalto al expreso de Andalucía. Cada caso es una pena. Así es la Ley. La sentencia no se ha filtrado antes de las elecciones ni hace imputaciones al PSOE en base a conjeturas no probadas. Como tiene que ser. No culpemos por tanto a la Ley ni a la Justicia del desbarajuste político al que nos enfrentamos, que es consecuencia de la desmembración del centro-derecha y, en Cataluña, de su condescendencia