Opinión

La zona cero de la conquista

La zona cero de la conquista

El revisionismo llega a Badajoz

No es posible desconectar hechos cuya naturaleza es simultánea, pues obedecen a la misma lógica y se manufacturan en el mismo lugar. La guerra cultural promovida desde la ultraizquierda contra la mayoría de la sociedad española ha ganado otra batalla más. Si el lunes los inquisidores etarras y sus sicarios «indigenistas» subvencionados ahorcaban en Pamplona en efigie al Rey Felipe VI y a Cristóbal Colón, horas después sus corresponsales en Badajoz destruían las estatuas de Francisco Pizarro, Pedro de Alvarado y Hernando de Soto. Las autoridades municipales han condenado lo ocurrido. Podían haber impedido que el patrimonio público fuera vandalizado. Al menos allí no ocurre lo que en Barcelona, cuyos líderes dirigen la destrucción.

La ofensiva contra los símbolos de