Opinión

La transparencia no va con Sánchez

La transparencia no va con Sánchez

Desde que fue investido como presidente han sido numerosos los episodios polémicos en los que ha hecho uso del avión militar para sus desplazamientos. Da igual que fueran actos oficiales o desplazamientos privados

Sánchez sigue sin justificar ante el Consejo de Transparencia, como legalmente está previsto, cada viaje que realiza de modo oficial o privado en el Falcon de las Fuerzas Armadas. Tal y como hoy publica ABC, La Moncloa se ampara en la «cuestión de Estado» o el secreto oficial para ocultar los datos a la opinión pública, lo cual no deja de ser impropio de la política de transparencia que cínicamente predica Sánchez. Desde que fue investido como presidente han sido numerosos los episodios polémicos en los que ha hecho uso del avión militar para sus desplazamientos. Da igual que fueran actos oficiales o desplazamientos privados. Nunca ha dado explicaciones y la transparencia democrática y la ejemplaridad en el uso del dinero público exigen otra actitud. La legalidad así lo impone.

Llegó al poder como alternativa a una forma de gobernar, la de Rajoy, que injustamente se asoció a la corrupción. Llegó a La Moncloa de la mano de Podemos y del separatismo catalán, que nunca le han exigido explicaciones sobre otra forma de corrupción: la de una concepción abusiva del poder, de modo que se considera indemne para explicar a la opinión pública por qué abusa de un avión militar para sus desplazamientos. Objetivamente, no deja de ser un modo de corrupción o de sortear la legalidad, tildando de «secreto de Estado» lo que nunca debería serlo. Se aprovecha de su estatus para poner a la Administración a su servicio. Nada habría que oponer si el sentido de sus traslados en avión estuvieran vinculados a una razón de Estado. Pero acudir a conciertos musicales no parece ser una de ellas. Y ampararse en las cuestiones de Estado solo tiene un fin: ocultar a la ciudadanía lo que no es sino un privilegio propio del cargo que ocupa, que ejerce de un modo insultante para los españoles. Dar explicaciones, si son justificadas, no es tan dificil.