Opinión

La realidad económica no es «progresista»

La realidad económica no es «progresista»

Bajo el mantra de «un gobierno de progreso», única meta de Pedro Sánchez, se esconde una política de gasto y contrarreforma económica que no se compadece con las exigencias del actual cuadro macroeconómico

Ayer fue el Banco de España el organismo que, a través de su departamento de Economía y Estadística, alertó sobre la creciente insostenibilidad de un sistema de pensiones que el Gobierno en funciones y su «socio natural» pretenden blindar de forma irresponsable con subidas ligadas al IPC. Incentivar el alargamiento voluntario de la edad de jubilación es una de las recetas que el Banco de España propone para salvar de la quiebra un sistema público cuya reforma racional e integral constituye uno de los grandes retos de la sociedad española y que, sin embargo, el populismo del que hace gala la izquierda negociadora ignora para evitar afrontar una realidad que no da votos. También ayer el Instituto Nacional de Estadística hizo balance del mercado de la vivienda, con unos precios cuyo crecimiento vuelve a frenarse por tercer trimestre consecutivo. Las señales y las advertencias se acumulan, y no ya desde un mercado exterior que lleva meses sufriendo las consecuencias de la desaceleración, sino de los organismos que miden las variables de nuestra propia economía. Los datos están ahí para quien quiera consultarlos, sobre todo ante un Gobierno en funciones que está obligado a asumirlos como un desafío y una obligación, derivada de su compromiso con los españoles. La respuesta, sin embargo, es el silencio, si no la ocultación. Bajo el mantra de «un gobierno de progreso», única meta de Pedro Sánchez, se esconde una política de gasto y contrarreforma económica que no se compadece con las exigencias del actual cuadro macroeconómico, ni con el rigor que demandan la contracción del consumo privado, el aumento del desempleo -con la consiguiente factura de los nuevos subsidios- y la pérdida de confianza que realimenta la crisis. Todo eso no da votos, ni es progresista.