Opinión

La RAE, Asale y el español sin fronteras

La RAE, Asale y el español sin fronteras

«En cuanto a la unidad del español, fue decisiva la constitución de Asale en el I Congreso de la Lengua, celebrado en México en 1951 por iniciativa del presidente Miguel Alemán Valdés y bajo la conducción de Alejandro Quijano, director de la Academia Mexicana, pionero en el «Elogio del idioma español» (1933) y en el estudio de «Los diccionarios académicos» (1950). Asistieron miembros de las diecinueve academias que entonces existían»

En estos tiempos, que no son precisamente de oro, lo normal es que este y aquel no pueden reunirse y, de hacerlo, resulta habitual que el encuentro se convierta en un diálogo de sordos o, como diría Unamuno, en sendos monodiálogos. Mucho mejor nos iría si unos y otros nos midiéramos en el ejemplo que acaban de brindarnos la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale).

Me refiero a su XVI Congreso, recién celebrado en Sevilla. Qué realidad tan espléndida la del español y las academias, sin parangón ni de cerca ni de lejos en las demás lenguas universales, ya el inglés, el francés, el hindí, el árabe, el bengalí, el ruso, el chino