Opinión

La memoria invertebrada de Sánchez

La memoria invertebrada de Sánchez

«Franco es historia por más que su continua invocación por los antifranquistas “postmortem” pretenda convencernos de lo contrario. La deuda de los españoles de hoy no es con el pasado convulso de la España fratricida. Nuestra deuda es con el futuro, con la libertad y seguridad de quienes nos sucedan en el curso de las generaciones»

Imagínese el lector a Ortega y Gasset reclamando en 1914, en su conferencia sobre «Vieja y nueva política», la exhumación por decreto de Fernando VII por tirano y responsable, en sus disposiciones sucesorias, de la primera de las guerras civiles que incendiaron un siglo de España. Y que el filósofo dijera además que la salida del «Rey Felón» del Panteón de Reyes en el Monasterio de El Escorial, fuera la piedra clave de su proyecto de regeneración de la vida española. El público en el madrileño Teatro de la Comedia descubriría, con incredulidad, que Ortega estaba proponiendo convertir un hecho sucedido más de ochenta años atrás en la respuesta a los retos de los españoles.

Pero lo que Ortega hizo