Opinión

La educación concertada, espacio de libertad

La educación concertada, espacio de libertad

La defensa y el refuerzo de la enseñanza pública es la excusa, perversa y maniquea, para cargar contra un sistema que viene funcionando en España desde hace décadas con excelentes resultados académicos y sociales

La ofensiva lanzada por el Gobierno contra la educación concertada, simple señal de advertencia de lo que podría suceder cuando los ministros de Unidas Podemos se instalen en el Gobierno que maquina Pedro Sánchez, responde al planteamiento sectario de una izquierda que rechaza la pluralidad y que trata de instalar el pensamiento único a través de los medios de comunicación y de la escuela. La defensa y el refuerzo de la enseñanza pública es la excusa, perversa y maniquea, para cargar contra un sistema que viene funcionando en España desde hace décadas con excelentes resultados académicos y sociales y que ampara el derecho constitucional de los padres a elegir el modelo educativo que quieren para sus hijos. No se trata, como insinúa la izquierda, de un sistema clasista o discriminatorio, hecho y financiado a la medida de las clases privilegiadas, supuestamente afines a los programas más liberales de la política. Al contrario, los centros concertados representan un modelo de integración social en el que cursan estudios más de 100.000 alumnos extranjeros, procedentes de las capas más desfavorecidas de la sociedad. Son estas escuelas, algunas situadas en lugares como Vallecas o La Ventilla, que hoy recorre ABC, espacios de convivencia en los que el Evangelio -por encima de credos, razas y clases sociales- difunde su mensaje fraternal y liberador. Es precisamente ese mensaje el que molesta a quienes consideran que la escuela debe ser la pieza clave de un programa integral de adoctrinamiento, camuflado bajo la etiqueta benéfica con que la izquierda suele vender al por mayor los servicios públicos. La discriminación no está en la escuela concertada, sino en las aulas de un proyecto de imposición que va contra la libertad y contra la verdadera integración de quienes son o se sienten diferentes.