Opinión

La defensa común afianza la idea de Europa

La defensa común afianza la idea de Europa

Una alianza militar como la que patrocina Emmanuel Macron traza una ruta que no puede llevar más que a una unión cuyos perfiles quizá no veamos todavía, pero que merece la pena explorar

La soberanía de un país es la esencia de su propia existencia, y en última instancia se ha de defender con la fuerza. En nuestro entorno, hasta ahora, la colaboración militar se ha limitado a una interacción en el seno de organizaciones como la Alianza Atlántica. Pero siempre se ha llevado a cabo a través de una formulación que relaciona los países como compartimentos estancos, elementos separados que intentan obtener las mejores sinergias, cuidando siempre de no rebasar esa membrana que separa a unos Estados de otros. Lo que se intenta poner en marcha en Europa, y que el presidente francés, Emmanuel Macron, quiso expresar con la celebración ayer del desfile del 14 de Julio, es precisamente un intento de traspasar esa membrana y construir por primera vez un nuevo tejido, una red de cooperación entre países que han comprendido que su futuro y sus intereses están íntimamente relacionados. Ayer no había una tarea mejor para Pedro Sánchez que haber representado a España en este desfile. Nada más progresista que la defensa de lo que somos y lo que representamos en el mundo.

La suma de lo que cada país europeo invierte en defensa no se corresponde con lo que podrían hacer de forma conjunta y planificada. Poniendo en común los recursos de origen obtendremos resultados muy superiores. Sin embargo, ya no se trata de una cuestión meramente contable. Cuando un grupo de países aliados decide poner en marcha tal convergencia, y en un asunto tan sensible como la defensa, está adquiriendo un compromiso que va mucho más allá de la simple cooperación política. Una alianza militar como la que patrocina Emmanuel Macron traza una ruta que no puede llevar más que a una unión cuyos perfiles quizá no veamos todavía, pero que merece la pena explorar.